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La Fiscalía alemana está investigando a veinte ciudadanos turcos presuntamente involucrados en actividades de espionaje contra seguidores del predicador Fethullah Gülen, al que Ankara acusa de estar detrás del fallido golpe de Estado del pasado julio.

Según la respuesta del Gobierno alemán a una interpelación de La Izquierda, entre los sospechosos figuran tanto agentes de los servicios secretos turcos como de la Unión Turco-Islámica de Asuntos Religiosos (Ditib, por sus siglas en turco), publica el diario "Die Welt".

La investigación "por la sospecha de actividades de espionaje por encargo del Gobierno turco en lo que se refiere al seguimiento de simpatizantes del movimiento Gülen" se dirige contra "veinte acusados", cuyos nombres conoce la Fiscalía, pero también "contra desconocidos", señala el Ejecutivo en su respuesta.

Según "Die Welt", esto permite suponer que el círculo de sospechosos identificados se ampliará en los próximos días y semanas.

No obstante, el "proceder laxo totalmente inaceptable en un Estado de Derecho contra la asociación de mezquitas Ditib por espionaje ha contribuido a que los imanes espías del (presidente turco Recep Tayyip) Erdogan hayan podido escapar a Turquía y evitar la persecución penal", criticó la diputada de La Izquierda, Sevim Dagdelen, en declaraciones a "Die Welt".

RED DE INFORMADORES

Los expertos estiman que los servicios secretos turcos (MIT) han creado en Alemania una red de hasta 6,000 agentes e informadores, señala la publicación, que agrega que desde mediados de marzo, la Fiscalía está investigando entre otros también uno de los más altos funcionarios de la Diyanet, la autoridad estatal islámica de Turquía.

Se trata de Halife Keskin, director del Departamento para Relaciones Exteriores de esta autoridad, quien en septiembre llamó a representaciones diplomáticas turcas en todo el mundo a reunir informaciones sobre gülenistas, precisa el diario.

Según "Die Welt", los más activos han sido los imanes de Ditib, de los cuales al menos 13 fueron acusados ya en diciembre de haber facilitado informaciones sobre simpatizantes del movimiento Gülen. Por ello sorprende aún más que precisamente el año pasado Alemania expidiera un total de 345 visados para imanes de Ditib, frente a los 240 en 2015, 200 el año antes o 160 en 2011, señala el periódico.

Los imanes enviados por Turquía a Alemania ejercen en las alrededor 800 mezquitas gestionadas por Ditib en territorio alemán y la mayoría de ellos permanecen cinco años en el país.

A finales de marzo salió a la luz que los servicios de inteligencia turcos habían facilitado a los alemanes un listado con los datos personales y fotografías de 358 supuestos gülenistas, entre ellos también dos diputados germanos, así como las coordinadas de unas 200 escuelas, asociaciones y organizaciones que relacionan con Gülen.