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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó ayer haber ordenado un ataque militar contra el "aeródromo en Siria desde el que se lanzó el ataque químico" y llamó "a todas las naciones civilizadas" a buscar el fin de la "matanza y el derramamiento de sangre" que vive ese país.

El mandatario estadounidense aseguró que EE.UU. no puede permitir que el presidente sirio, Bashar Al Asad, siga haciendo uso de armas químicas, por lo que dio la orden de responder a dicho ataque, lo que supone la primera ofensiva directa estadounidense contra el Gobierno sirio desde que comenzó la guerra civil en ese país.

"El martes el dictador sirio Bachar Al Asad lanzó un horrible ataque químico contra civiles inocentes. Usando un agente nervioso mortal, Asad ahogó las vidas de hombres, mujeres y niños indefensos.

Fue una muerte lenta y brutal para muchos, incluso para bebés preciosos, en este bárbaro ataque", apuntó el mandatario en una breve comparecencia. 

"Esta noche (jueves) ordené un ataque militar contra la base aérea en Siria desde donde se lanzó el ataque químico", confirmó el presidente, en alusión al bombardeo que dejó este martes más de ochenta fallecidos en el norte de Siria.

Trump aseguró que es "de un vital interés de seguridad nacional" que Estados Unidos "prevenga y persuada de la propagación y el uso de armas químicas mortales".

"No hay duda de que Siria ha usado armas químicas y ha violado sus obligaciones internacionales bajo la Convención de Armas Químicas y ha ignorado la urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU", aseveró desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.

"Todos los intentos de cambiar el comportamiento de Asad han fallado y fallaron de manera estrepitosa. Como resultado, la crisis de refugiados se está agravando y la región continúa desestabilizándose, amenazando a Estados Unidos y a sus aliados", añadió.

Decenas de misiles Tomahawk fueron disparados contra la base aérea de Shayrat, en la ciudad siria de Homs, desde la que el Gobierno estadounidense cree que partieron las aeronaves que ejecutaron los ataques aéreos, según apuntaron fuentes castrenses.

Según medios estadounidenses, los bombardeos habrían alcanzado la pista, varias aeronaves y puestos de repostaje de combustible.

El Gobierno de Donald Trump ha tomado medidas de forma unilateral contra el Gobierno sirio, al que acusa del uso de armas químicas, pese a las conversaciones que se están llevando a cabo en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Minutos antes de la ofensiva estadounidense, Rusia advirtió a Estados Unidos de las "consecuencias negativas" que tendría una acción militar en Siria en respuesta al ataque químico.

"Hay que pensar en las consecuencias negativas. Toda la responsabilidad, si hay una acción militar, estará sobre los hombros de aquellos que la inicien", dijo a los periodistas el embajador ruso ante la ONU, Vladimir Safronkov.

En Naciones Unidas, los miembros del Consejo de Seguridad siguen negociando una resolución en respuesta al ataque químico, pero hasta ahora se han mostrado muy divididos.

REUNIÓN CON CHINA

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, garantizó este jueves al mandatario chino, Xi Jinping, que ambos mantendrán "una relación muy, muy buena".

"Ya hemos tenido una larga charla y hasta ahora no he obtenido nada, absolutamente nada, pero estamos construyendo una amistad", declaró Trump a la prensa antes de cenar junto al líder chino y las esposas de ambos en Mar-a-Lago, la lujosa residencia del mandatario en Florida.

"Creo que a largo plazo tendremos una relación muy, muy buena", explicó el presidente sobre su homólogo chino, a quien criticó a menudo durante su campaña electoral estadounidense.

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Trump y la primera dama, Melania, dieron la bienvenida a Xi y su esposa. Xi había aterrizado en el aeropuerto internacional de Palm Beach a las 13:40 hora local. Una hora después, llegó Trump a bordo del famoso avión presidencial Air Force One, de donde descendió en compañía de la primera dama.

La parte formal de la cita se desarrollará hoy, con una serie de reuniones que concluirán con un almuerzo de trabajo y de las que se informará a través de comunicados.

Antes de partir hacia su club privado, Trump afirmó que "nadie sabe realmente" qué puede salir de la cumbre con Xi, que se celebra entre fuertes medidas de seguridad.

"Va a ser muy interesante. Nadie sabe realmente" qué ocurrirá, señaló el mandatario estadounidense.

OBJETIVO DE CUMBRE

Preguntado por si su objetivo es conseguir que China presione más a Corea del Norte, el presidente se limitó a indicar que ya "se verá lo que ocurre", que él planteará su "argumento" a Xi y que cree que le irá "muy bien".

Trump afirmó el domingo al diario The Financial Times que está "totalmente" dispuesto a actuar unilateralmente ante las amenazas de Pyongyang, al asegurar que "si China no va a resolver (el problema de) Corea del Norte, nosotros lo haremos".

Por tanto, el mandatario republicano advertirá a Xi de que "se ha agotado el tiempo" para la paciencia en las gestiones diplomáticas y Washington tiene ahora "todas las opciones sobre la mesa", según adelantó el martes un funcionario de la Casa Blanca, que pidió el anonimato.

En concreto, Trump presionará para que China "implemente estrictamente las sanciones y resoluciones de la ONU" contra Corea del Norte, dado que alrededor del "90 por ciento" del comercio exterior de Pyongyang se produce con Pekín, según la misma fuente.

Se espera que el comercio sea el otro gran tema de la cumbre, donde Trump insistirá en su denuncia de la falta de equilibrio en la balanza comercial entre Estados Unidos y China.

No obstante, la Casa Blanca no ha aclarado si el líder estadounidense ejercerá algún tipo de presión sobre Xi para que detenga la manipulación de divisas.

Por parte del presidente chino, se espera que siga presionando contra el despliegue del sistema antimisiles estadounidense Thaad en suelo surcoreano, que considera una amenaza a sus puertas. 

También se prevé que Xi insista en su soberanía en el mar de China Meridional, donde ambas potencias protagonizan un choque de poderes.

EE. UU. no parece dispuesto a ceder en esas dos áreas, según han dejado entrever esta semana funcionarios estadounidenses.