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El Senado de Estados Unidos confirmó este viernes al juez federal Neil Gorsuch como nuevo magistrado de la Suprema Corte, para cerrar una feroz batalla política de más de un año e inclinar la balanza en favor de los conservadores en ese tribunal.

El conservador juez federal de Colorado, de solo 49 años de edad, se convirtió en el noveno integrante de la Suprema Corte con el apoyo de 54 votos a 45, y deberá prestar juramento al inicio de la próxima semana.

En una nota oficial, el presidente Donald Trump saludó la confirmación de Gorsuch y añadió que "servirá a los estadounidenses con distinción, mientras mantiene su defensa vigorosa de nuestra Constitución".

"Hoy es un nuevo día", celebró el líder de la bancada del partido republicano en el Senado, Mitch McConnell, en una frase que buscó dar vuelta la página a la controvertida sesión realizada el jueves y que permitió el voto de este viernes.

El jueves, para superar un bloqueo de procedimiento impuesto por la bancada del partido demócrata, McConnell impulsó un cambio en las reglas para poder interrumpir el debate y proceder a la votación.

Se trató de un gesto sin precedentes en la historia del Senado para cerrar los debates sobre un nominado a la Corte Suprema, aunque sin ese paso la nominación de Gorsuch habría naufragado irremediablemente.

Este viernes, ya visiblemente aliviado ante la confirmación, McConnell dijo que Gorsuch "es un agregado increíble para la corte", y apuntó que el nuevo juez "hará que los estadounidenses se sientan orgullosos".

Fin a una lucha feroz

De un lado, la confirmación de Gorsuch pone punto final a una feroz disputa política que comenzó en febrero del año pasado ante la muerte del juez Antonin Scalia, considerado un pilar fundamental del pensamiento ultra conservador estadounidense.

El entonces presidente Barack Obama nominó a un juez federal para el puesto de Scalia, el moderado Derrick Garland, pero los republicanos, que ya controlaban las dos cámaras del Congreso, se negaron siquiera a considerar un voto de confirmación.

Al considerar que era inapropiado para un presidente nominar un juez a la Corte Suprema en un año electoral, la decisión en la práctica dejó al máximo tribunal con apenas ocho togados durante un año.

La confirmación de Gorsuch restituye un número impar de jueces al tribunal.

De otro lado, el voto de apoyo a Gorsuch rompe el equilibrio de un año entre cuatro jueces moderados y cuatro abiertamente conservadores, y claramente inclina la balanza en favor de los conservadores.

Gorsuch es un juez defensor de los "valores familiares", un estricto intérprete de la Constitución y un magistrado convencido de la necesidad de preservar el papel de la religión en la sociedad estadounidense.

La llegada de Gorsuch a la Suprema Corte constituye la realización de una promesa de campaña de Trump: la de nombrar jueces abiertamente conservadores a ese tribunal.

Este detalle es de importancia fundamental en general para los sectores conservadores del país pero especialmente para la Casa Blanca, ya que el tribunal seguramente será llamado a opinar sobre otra medida controvertida: el bloqueo al ingreso a ciudadanos de varios países de mayoría musulmana.

Trump ya firmó dos decretos para suspender el ingreso de inmigrantes y refugiados de países de mayoría musulmana, como había prometido en la campaña, pero los dos fueron bloqueados por tribunales federales.

Con el bloqueo al primer decreto, la Casa Blanca simplemente desistió de continuar apelando y optó por una nueva versión de la medida.

Esta segunda versión también fue cuestionada y bloqueada, pero en este caso la Casa Blanca ya dejó claro que está dispuesta a apelar hasta la Suprema Corte. Así, una mayoría conservadora en ese tribunal representa para Trump un factor fundamental.

Papel central

Durante las sesiones en que Gorsuch fue interpelado por senadores y en los propios debates que siguieron, los legisladores demócratas expresaron su preocupación con la reputación del juez de ser un magistrado que favorece a grandes empresas.

Sin embargo, Gorsuch sustituirá a otro magistrado de neto corte conservador, de forma que, en la opinión de especialistas, la tendencia general de la Corte no sufrirá un cambio brusco en su curso.

Thomas Lee, profesor de derecho en la Universidad Fordham, opinó que, aunque Gorsuch pueda ser alineado con un bloque conservador en la Corte, su presencia podría no traducirse de forma automática en una mayoría de 5 votos a 4.

Para Lee, el experimentado juez Anthony Kennedy, quien fue nominado por Ronald Reagan hace 30 años, en 1987, será un elemento que podría mover el fiel de la balanza en una dirección u otra, dependiendo de los casos en análisis.

Sin embargo, Lee admitió que el nuevo magistrado podría ser decisivo en "casos que deberán ser analizados en un futuro próximo, sobre cuestiones como la relación entre el Estado y las iglesias, la regulación sobre posesión de armas o hasta el derecho al aborto".