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  • AFP

Las autoridades electorales, la Policía y los dos partidos contendientes aceleran los preparativos para los comicios presidenciales del domingo en El Salvador, en medio de un ambiente de tensión por el ajustado resultado que auguran las encuestas entre los dos candidatos. La gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) denunció hoy que al menos ocho de sus activistas fueron "atacados" la tarde de ayer en San Salvador por supuestos militantes de la ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda). Y ante el cierre de la campaña electoral, cualquier poste, ventana o pared eran buenos para colocar los distintivos de los dos candidatos, Rodrigo Avila por Arena, y Mauricio Funes por el FMLN que el domingo se medirán en las urnas.

Lo que se ventila en esta elección no es baladí. Nunca la ex guerrilla ha estado tan cerca de conseguir el poder. Pero después de las encuestas la mostraban como clara vencedora al inicio de la campaña, en los últimos días dan un empate técnico entre los dos candidatos, por lo que el domingo, cualquiera de ellos podría alzarse con la victoria.

En las elecciones legislativas celebradas en enero, el FMLN fue el partido más votado, aunque no lo suficiente para obtener mayoría absoluta, por lo que el futuro presidente, independientemente de su credo político, tendrá que negociar y crear alianzas para gobernar en un Parlamento altamente fragmentado.

Mientras tanto, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) realiza los últimos ajustes en el sistema informático que será utilizado en el Centro de Procesamiento de Resultados y que ha presentado fallos en los últimos días. "No entendemos por qué el sistema electrónico de procesamiento de datos está presentando problemas", comentó el jefe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE), el español Luis Yáñez Barnuevo. Políticos y la MOE-UE instan al TSE a ofrecer en la noche del domingo los resultados de la votación para generar tranquilidad en la población.

Unos 4,3 millones de salvadoreños están convocados a votar en los 460 centros de votación de todo el país, en esta jornada electoral que estará vigilada por 17.000 efectivos de seguridad y 200 observadores de la UE y de la Organización de Estados Americanos (OEA). En total habrá más de 3.000 observadores entre locales y extranjeros.

El reducido número de colegios electorales instalados en el país, que dificulta que mucha gente pueda desplazarse para ejercer su derecho cívico, ha sido una de las críticas vertidas por las misiones de observación internacionales en los comicios municipales y legislativos de enero. No obstante, la Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES) recordó hoy a los ciudadanos que "votar es un derecho, pero es también un deber. Por eso, abstenerse de acudir a las urnas sin tener para ello motivos que realmente lo justifiquen, sería una grave irresponsabilidad social".

Operativo policial previo a elecciones
A pocos días de efectuarse las elecciones del domingo, la Policía salvadoreña realizo varios operativos con la finalidad de atrapara a sospechosos de crímenes, en su mayoría pandilleros.  Al menos 300 agentes de unidades de élite de la Policía recorrían a pie o en auto las calles en la ciudad de Nueva Concepción, 80 kilómetros al norte de San Salvador, en busca de medio centenar de delincuentes requeridos por la justicia.

"Hemos realizado este operativo porque en los últimos meses se nos había registrado un incremento de hechos delictivos en la zona de Nueva Concepción, y estamos dando con ello un golpe a la delincuencia, pues hay gente requerida por asesinato", expresó el director de la Policía Nacional Civil, PNC, José Luis Tobar.