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Un adolescente de 17 años, vestido de camuflaje y armado con una ametralladora, mató a 15 personas en el asalto a su antiguo colegio, en Winenden (sudoeste), antes de ser abatido por la Policía o de suicidarse, según las versiones cambiantes de las fuerzas de seguridad.

Las víctimas de este tiroteo son nueve alumnos de entre 14 y 15 años, tres profesores, tres transeúntes que pasaban frente al establecimiento cuando huyó el atacante, y el propio agresor, anunció la Policía.

Al menos dos agentes resultaron heridos al enfrentarse al adolescente, que finalmente murió cerca de Sttugart, tras huir en un coche robado a punta de pistola.

En la última versión de las autoridades, el joven pistolero se suicidó tras ser herido por la Policía.

Día de luto

“Como todo el mundo en Alemania estoy horrorizada, trastornada y estupefacta por lo que ha ocurrido”, dijo la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, que ofreció todo el apoyo de su gobierno a las autoridades locales.

“Es un día de luto para toda Alemania”, sentenció.

La Policía identificó al sospechoso como Tim K. --según los medios Tim Kretschmer-- ex alumno de la escuela Albertville de Wennenden, localidad de 28,000 habitantes situada al noreste de Stuttgart.

Según testigos citados por los medios de comunicación alemanes, el joven irrumpió en el establecimiento hacia las 09H30 (08H30 GMT) y comenzó a disparar indiscriminadamente sin decir palabra.

“El asaltante simplemente abrió fuego a su alrededor”, según un testigo no identificado citado por el canal de información NTV.

“Recargaba constantemente el arma. Cuando los primeros policías llegaron, descubrieron cadáveres en dos aulas”, explicó el jefe de policías Konrad Gelden.

“El tirador quería destruir toda la escuela”, dijo a la prensa el ministro de Interior del Estado regional de Bade-Wutemberg, Heribert Rech.

“No había nada de particular en sus antecedentes, nada que hiciera pensar que podía ocurrir una cosa semejante”, agregó Rech.

Tenía armamento
en su casa
El muchacho era de una familia acomodada y usó un arma de sus padres, que tienen 18, según la Policía.

Tras el tiroteo, el agresor huyó en dirección del centro de la ciudad en un vehículo del que echó al conductor. Las fuerzas del orden lo persiguieron con la ayuda de helicópteros.

Las autoridades evacuaron la escuela y lanzaron una advertencia a los automovilistas que circulaban en el sector llamándolos por radio a no tomar autopistas.

“Estamos horrorizados y entristecidos por la violencia insensata que truncó tantas vidas e hirió y traumatizó tantas otras”, dijo en un comunicado el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

La matanza recuerda a la que Alemania sufrió el 26 de abril de 2002, cuando un alumno de 19 años mató a 16 personas --12 de ellos profesores-- en un instituto de educación secundaria, antes de suicidarse.

En noviembre de 2006, se había evitado por poco un drama similar en Emsdetten (noroeste), cuando un ex alumno depresivo, vestido de negro y cargado de explosivos, tomó una escuela de la ciudad hiriendo a 37 personas antes de suicidarse.

Y dos meses antes, un joven de 22 años asesinó al director de una escuela e hirió a otra persona en Freising, cerca de Múnich (sur).

La de Winnenden no fue la única matanza indiscriminada de las últimas horas. En Estados Unidos, un hombre se lanzó a un recorrido sangriento por varios pueblos de Alabama (sureste), matando a diez personas en sus casas antes de suicidarse.