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  • AFP

El canciller chileno, Alejandro Foxley, renunció hoy a su cargo argumentando razones personales, en medio de un cambio de gabinete que alcanzó también al ministro de Defensa, en un momento complejo de la relación bilateral con Perú. Foxley será reemplazado por el actual embajador de Chile en Washington, Mariano Fernández, un diplomático de larga experiencia que antes se desempeñó como subsecretario de la cartera, según expresó la presidenta Michelle Bachelet, al hacer el anuncio de los cambios en su gabinete.

La mandataria anunció igualmente la salida del ministro de Defensa, José Goñi, quien será reemplazado por Francisco Vidal, hasta hoy ministro secretario de Gobierno y a cargo de la vocería oficial. Vidal, a su vez, será reemplazado por la diputada Carolina Tohá. Foxley negó también que su dimisión estuviera vinculada con la última polémica generada en Perú, tras haber dicho que algunos políticos opositores estaban anclados en el siglo XIX por oponerse a un Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral.

El saliente ministro de Defensa Goñi también generó polémica al insistir el martes que aún no había espacio entre Chile y Perú para retomar las reuniones de un mecanismo de diálogo permanente entre cancilleres y ministros de Defensa, conocido como 2+2. La salida de Foxley y Goñi "ayudará a mejorar las relaciones" entre los dos países, opinó el primer ministro peruano Yehude Simon. "Estos dos personajes con sus declaraciones, en vez de integrar a los pueblos producían diferencias, pero ciertamente esto ayuda a mejorar las relaciones", manifestó Simon.

El canciller peruano, José Antonio Belaúnde, estimó en Lima que la salida de Foxley "es un típico asunto de política interna de un país y no me voy a pronunciar sobre eso". Foxley -economista de profesión- deja el cargo que ocupaba desde marzo de 2006, en el inicio del gobierno de Bachelet, para abocarse a sus labores en la Corporación de Estudios para Latinoamérica (Cieplan).

Chile y Perú ante La Haya en una semana
La salida de Foxley y Goñi se produce, en un momento especialmente complejo de las relaciones con Perú, a una semana de que ese país presente en la Corte Internacional de Justicia de La Haya los argumentos de la demanda que hace un año presentó en contra de Chile, al estimar que los límites marítimos entre los dos países no están definidos, cuestión que Santiago rechaza, argumentando que existen sendos acuerdos fronterizos que los delimitan. Se estima que la presentación de los argumentos ante La Haya generará una nueva tensión entre ambos países. Precisamente la cercanía de este recurso hacía inoportuna la salida de Foxley, según criticó la oposición chilena.

"Esto es un error y una señal de debilidad en un momento complejo donde lo que más necesita Chile es mostrar estabilidad en sus políticas de relaciones exteriores", señaló Juan Antonio Coloma, presidente de la Unión Demócrata Independiente (UDI), el principal partido opositor. "Es sopresivo que un ministro que ha generado políticas de Estado en materia internacional y que lideraba un complejo escenario en La Haya fuese removido en este instante", estimó por su parte Carlos Larraín, presidente del también opositor Renovación Nacional (RN).

"Chile puede estar tranquilo, porque defenderemos sus intereses permanentemente, hasta que se solucione el diferendo, que estamos seguros será en favor de Chile", señaló Foxley, tras dejar el cargo. "El gobierno de la presidenta Bachelet va a llevar adelante la defensa de los intereses de Chile en La Haya o en cualquier otro lugar con un respaldo de todos los sectores de la vida nacional", agregó.