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El 5 de noviembre de 2016, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) lanzaron una gran ofensiva para expulsar al EI de la ciudad de Raqa, en el noreste del país en guerra.

Esa alianza de combatientes kurdos y árabes recibe el apoyo de los aviones de la coalición internacional anti-yihadista dirigida por Washington y de consejeros militares estadounidenses desplegados en Siria.

Según la oenegé Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), las FDS “entraron por primera vez en Tabqa, que rodean por todos lados. Tomaron el control de varios puentes en el sur y avanzan hacia la periferia oeste”.

En un comunicado publicado en internet, las fuerzas kurdo-árabes anunciaron haber reconquistado varias posiciones del EI en el sur y el oeste de Tabqa, situada a 55 kilómetros al oeste de Raqa.

La duración de la batalla dependerá de si los combatientes del EI deciden rendirse o luchar hasta el final". Rami Abdel Rahman, Dir. OSDH.

Los miembros del EI tratan de repeler el ataque de las FDS dando lugar a duros combates en Tabqa, donde las posiciones yihadistas son objeto de intensos bombardeos de la coalición internacional, según el OSDH.

Uno de esos ataques aéreos mató este lunes a tres mujeres y cinco hijos de una misma familia que huían del sureste de la ciudad en coche, indicó la oenegé.

Para el director del OSDH, Rami Abdel Rahman, “la verdadera batalla empieza ahora, cuando los yihadistas ya no tienen ninguna posibilidad de abandonar la ciudad”.

Luchar hasta el final

“La duración de la batalla dependerá de si los combatientes del EI deciden rendirse o luchar hasta el final”, añadió Rahman.

Las FDS llevan meses ganando terreno en su camino hacia Raqa, controlada por los yihadistas desde mediados de 2014. La ofensiva para reconquistar Tabqa comenzó en marzo.

A mediados de abril, las fuerzas kurdo-árabes llegaron a las puertas de la localidad, que fue uno de los principales cuarteles generales del EI y albergaba su mayor prisión, donde se cree que estuvieron encarcelados varios rehenes occidentales.

Tabqa es una línea de defensa estratégica para la “capital” del EI y se sitúa cerca de la mayor presa de Siria, situada en el Éufrates.

Según un estudio del grupo de reflexión Syrian Economic Task Force, con sede en Dubái, la ciudad de Tabqa tiene actualmente 75,000 habitantes a los que se suman unos 10,000 combatientes del EI y sus familias procedentes de países árabes y europeos, de Australia y de Estados Unidos. La población era de 250,000 personas antes de la guerra.

Las FDS lograron cortar las principales vías de comunicación de la ciudad con el exterior, con el apoyo de la coalición internacional. También reconquistaron el aeropuerto de la localidad.

Esos seis años han dejado más de 320,000 muertos y millones de desplazados. El país tenía 22 millones de habitantes antes de la guerra.