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Corea del Norte acusó este viernes a la CIA estadounidense de conspirar con Corea del Sur para asesinar al líder del país, Kim Jong-Un, con sustancias químicas, en un momento de crecientes tensiones en la región.

La CIA y los servicios de inteligencia de Seúl han urdido “un vicioso complot” con “sustancias bioquímicas” para asesinar al dirigente norcoreano durante ceremonias públicas en Pyongyang, afirma en un comunicado el ministerio de Seguridad del Estado.

“Asesinar usando sustancias químicas que incluyen sustancias radiactivas y nanosustancias venenosas es el mejor método, pues no requiere acercarse al objetivo, y sus efectos letales aparecerán después de seis o doce meses”, indica el ministerio, citado por la prensa estatal.

La CIA y los servicios de inteligencia surcoreanos (IS) han “corrompido ideológicamente y sobornado a un ciudadano norcoreano llamado Kim” para llevar a cabo el ataque contra el líder del país, añade el texto.

El comunicado no da más información sobre cómo el complot fue desbaratado o qué ocurrió con el supuesto espía que habría de llevarlo a cabo.

Esta acusación se produce mientras la guerra dialéctica entre Corea del Norte y Estados Unidos se ha acentuado en las últimas semanas.

Hace pocos días, el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, dijo en la ONU que “todas las opciones están sobre la mesa” en relación a Corea del Norte y sus amenazas de realizar pruebas nucleares.

El propio presidente estadounidense, Donald Trump, se declaró por su parte dispuesto a resolver solo, si es necesario recurriendo a la fuerza, el problema norcoreano.

Esta acusación de Pyongyang se produce tras el asesinato en Malasia del hermanastro del líder norcoreano, Kim Jong-Nam, caído en desgracia. Fue envenenado con VX, un poderoso agente neurotóxico, y tanto Malasia como Corea del Sur acusaron del asesinato al régimen de Pyongyang.