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Un joven murió este miércoles durante una multitudinaria protesta en Caracas contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, elevando la indignación por una escalada de violencia que deja 39 fallecidos en 41 días de manifestaciones.

Miguel Castillo, de 27 años, falleció por herida de arma de fuego —informó la Fiscalía— tras participar en la movilización de miles de opositores, que degeneró en fuertes choques con policías y militares.

Varios manifestantes fueron impactados por las ráfagas de bombas lacrimógenas que lanzaron militares y policías desde camiones blindados contra la marcha en la principal autopista de Caracas.

“¡Asesinos!” y “¡nos están matando”, gritaron entre llantos varias personas en el centro médico donde fue trasladado Castillo tras haber sido herido.

Al conocer este fallecimiento, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, condenó “la brutal represión del régimen”.

Además: ONG venezolana registra 1,991 detenciones en protestas contra el Gobierno

Las manifestaciones, que exigen la salida de Maduro mediante elecciones generales, iniciaron el 1 de abril luego de que el máximo tribunal de justicia se adjudicó temporalmente los poderes del Parlamento, único poder que controla la oposición.

Justamente la marcha de este miércoles buscaba llegar a la sede del tribunal, en el centro de Caracas, pero siempre los antimotines han bloqueado y dispersado a los manifestantes a punta de gases.

Más firmes que nunca

Con escudos de madera y metal, y encapuchados, decenas de jóvenes se pusieron al frente de la movilización, lanzando piedras, cócteles molotov y bombas de pintura contra las uniformados. Algunos arrojaron excrementos.

La multitud se replegó luego de tres horas de enfrentamientos ante al aumento de los gases y los chorros de agua. “Estuvo dura la gente, estamos aprendiendo, costó hacernos retroceder”, comentó a la AFP Rodrigo Moscoso, de 43 años.

Los opositores también rechazan la convocatoria de Maduro a una Asamblea Constituyente “popular”, por considerar que con ello busca una “Constitución a su medida para perpetuarse en el poder”.

“La moral de este pueblo está más firme que nunca. No vamos a aceptar una Constitución hecha por Maduro y sus amigos”, afirmó el líder opositor Henrique Capriles, mientras se limpiaba con un pañuelo restos de gases.

Las marchas tienen como combustible el malestar popular por la crisis económica que golpea al país petrolero, con una severa escasez de alimentos y medicinas y una inflación que es la más alta del mundo.

El representante de Antigua y Barbuda, Ronald Sanders llegó a decir que la realización de “reuniones secretas” para tratar de negociar posiciones sobre la cuestión de la reunión de cancilleres sobre Venezuela era “absolutamente inaceptable”.

OEA sin recuerdos 

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) debió postergar para el lunes la definición de una fecha para una reunión de cancilleres dedicada a Venezuela, al no lograr acuerdo sobre una propuesta para el 22 de mayo.

Al fin de una confusa reunión en que dejó al descubierto evidentes divisiones, la entidad decidió este miércoles que el Consejo Permanente convoque para el lunes una sesión extraordinaria para tratar de fijar la fecha del encuentro.

Originalmente, una propuesta de Canadá sugería que la reunión de cancilleres se realizara en Washington el 22 de mayo, pero la delegación de Ecuador sugirió el día 29 para que no se superponga con la investidura del nuevo presidente ecuatoriano, Lenín Moreno.

La discusión cambió de rumbo después que delegaciones de países caribeños expresaron su insatisfacción con la forma en que se realizaron las consultas relativas a la reunión de cancilleres y objetaron ser llamados a decidir sobre una fecha.

El representante de Antigua y Barbuda, Ronald Sanders llegó a decir que la realización de “reuniones secretas” para tratar de negociar posiciones sobre la cuestión de la reunión de cancilleres sobre Venezuela era “absolutamente inaceptable”.

“Varias delegaciones fueron excluidas de cualquier discusión y seguimos sin conocer cuáles son los resultados que se pretenden de la reunión de cancilleres”, dijo Sanders, en una posición que fue apoyada por países como San Vicente y Granadinas o Saint Kitts y Nevis.

Ante la secuencia de reclamos, el embajador de México, Alfonso de Alba, apuntó en el plenario que los países del Consejo estaban “obligados a atender a esas preocupaciones”.

En Venezuela, la canciller Delcy Rodríguez afirmó en Twitter que el grupo de países “intervencionistas” de la OEA salió “ampliamente derrotado” en la reunión del Consejo Permanente.

En respuesta, el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, señaló en la misma red social que mientras Rodríguez “celebra que Consejo OEA analice la reunión de cancilleres 22 o 29 mayo, el régimen al que representa asesinó a Miguel Castillo”, un manifestante de 27 años.