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Un periodista mexicano que solicitó asilo político en Estados Unidos, tras ser amenazado en México, decidió regresar a su país tras permanecer arrestado en centros de detención y no recibir respuesta a su demanda, informó este martes Reporteros Sin Fronteras (RSF).

Martín Méndez Pineda, quien huyó del violento estado de Guerrero (sur), pasó 100 días en centros de detención estadounidenses a la espera de que las autoridades le concedieran la libertad condicional y respondieran a su petición presentada el 5 de febrero, precisó la ONG.

"Nunca recibió una respuesta favorable del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas estadounidense (ICE, por sus siglas en inglés), que decidió mantenerlo detenido todo el tiempo", señaló RSF en un comunicado.

Méndez fue arrestado el mismo día que efectuó su solicitud de asilo en El Paso (Texas, sur), cuyas autoridades judiciales rechazaron dos veces liberarlo de forma condicional, argumentando que no tenía relaciones "sólidas" con la población estadounidense, afirmó su abogado Carlos Spector, citado por RSF.

"Reporteros sin Fronteras deplora el comportamiento del servicio de inmigración estadounidense, que pone en peligro la vida del periodista mexicano al negarse a darle asilo", dijo Balbina Flores, representante de la organización en México.

Méndez explicó que decidió abandonar Estados Unidos el 16 de mayo y que sufrió "maltrato, humillaciones y abuso" durante su estancia en tres centros de detención.

"No podía aguantar un año o más así, por eso decidí tomar la decisión de volver, a pesar de estar en riesgo, una situación que nunca evaluaron realmente las autoridades de migración", afirmó, citado en el comunicado.

México, considerado por RSF como el tercer país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo, ha sido sacudido este año por el asesinato de cinco periodistas y un escritor que tenía un programa de radio.

Otro reportero permanece desparecido desde el viernes tras ser secuestrado por hombres armados en el estado de Michoacán (oeste).

El asesinato más reciente, el del reconocido reportero investigador en temas de narcotráfico y colaborador de la AFP Javier Valdez, elevó la presión social y llevó la semana pasada al presidente Enrique Peña Nieto a comprometerse públicamente a defender a la prensa.

El mandatario garantizó más recursos al mecanismo de protección a periodistas y a reforzar la fiscalía que investiga los delitos contra la libertad de prensa.

El vocero de la presidencia, Eduardo Sánchez, sostuvo el lunes que el gobierno luchará por "fortalecer las condiciones para el ejercicio pleno del periodismo", en respuesta a una carta de centenares de corresponsales extranjeros y medios independientes condenando el asesinato de Valdez.