•   Bogotá, Colombia  |
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  • EFE

El representante especial de la misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, advirtió hoy que "no es inusual" que en una negociación de paz se vean las cosas "con mas optimismo de lo realizable" y aseguró que los dos meses de más que pidieron las FARC para entregar armas no afectarán la implementación de los acuerdos.

"Las implementaciones de acuerdos de paz son un choque de cara a los objetivos concretos de la negociación, entonces a pesar del valor simbólico que tiene el plazo del 29 de mayo no se debe perder el sueño de la paz", dijo Arnault en el foro "La inclusión y la educación, pilares para la paz", organizado por el proyecto Colombia 2020 del diario El Espectador.

Arnault también dijo que "había una visión idealizada de esta situación, pues para la recolección de 900 caletas no bastan 55 días", y aseguró que la ONU no piensa que nadie tendría que perder el sueño de la paz en Colombia si la fecha no se cumple.

"Estas recalendarizaciones son habituales porque la implementación siempre presenta dificultades que no se anticipan", añadió.

Sobre este tema también se refirió Seusis Pausias Hernández, alias "Jesús Santrich", uno de los miembros del equipo negociador de las FARC, quien afirmó en una rueda de prensa, que el tema del plazo de dos meses más para la entrega de armas está siendo tocado en este momento por una comisión de la guerrilla y del Gobierno colombiano.

Subrayó que "se requiere tanto como sea la celeridad del Gobierno" en el proceso de dejación de armas, pues considera que este no ha cumplido a la hora de generar las "condiciones básicas en materia de seguridad, protección individual y social".

"En condiciones favorables, en términos prácticos, creo que eso debía estar resuelto, pero no se justifica que ya a poquísimos días del D+180 no se haya culminado la conclusión de los campamentos en las zonas veredales transitorias de normalización (ZVTN)", agregó.

Por su parte, el número dos de las FARC, Luciano Marín Arango, alias "Iván Márquez", expresó el deseo de los miembros de las FARC de crear proyectos productivos alimentarios que pueden ser de huevos y carnes, para tratar de solucionar este tema en Colombia.

"Nosotros queremos tierra para impulsar proyectos y que nuestros guerrilleros se ocupen en eso. Nos imaginamos estanques produciendo mucha carne de pescado para poder competir en el mercado, y la producción porcina en suficiente cantidad para procesar allí perniles, jamón y sus derivados", subrayó.

Márquez sacó a relucir el sueño de las FARC de tener "ciudadelas de paz", donde puedan acceder a empleo, educación y salud para empezar a construir "perspectivas de vida", y agregó que ese será el propósito de Ecomún, la cooperativa de la insurgencia.

A su vez, hizo un llamado al Gobierno colombiano frente las necesidades de los miembros de la guerrilla en el tema de salud, pues aseguró que las enfermedades que padecen "son distintas" y requieren de mucho cuidado.

"Hay mucho lisiado de guerra. Las enfermedades de esas áreas impactan a la humanidad de la persona y dejan secuelas graves, dolencias como el paludismo y la leishmaniasis requieren atención especial", señaló.