•   Buenos Aires, Argentina.  |
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  • EFE

A sus 65 años, Jorge Faurie pasará de ser embajador de Argentina en Francia a convertirse en el primer diplomático de carrera que asume como canciller del país austral en las últimas tres décadas, con determinantes retos por delante como la celebración de la cumbre del G20 en Buenos Aires en 2018.

Salvo el breve lapso de poco más de un mes en el que, en 1989, Susana Ruiz estuvo al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, ninguno de los titulares de la cartera, desde el final de la última dictadura (1976-1983) hasta ahora, ha tenido el perfil diplomático de Faurie, abogado desde 1974 y titulado por el Instituto del Servicio Exterior de Argentina dos años después.

"Pondré toda mi energía para colaborar en el éxito del actual proyecto presidencial", dijo este lunes, en declaraciones en París al diario argentino La Nación, el nuevo ministro del Gobierno de Mauricio Macri, que asumirá el cargo el 12 de junio en sustitución de Susana Malcorra, quien renunció hoy al puesto por motivos personales.

Una energía que llegará avalada por la experiencia de Faurie en el seno del ministerio, donde ya se desempeñó, entre otros cargos, como vicecanciller en 2002, director nacional de Ceremonial (1998-1999), jefe de Gabinete de la Secretaría de Relaciones Exteriores (1997-1998) y secretario general de la Cancillería en 1992.

Embajador extraordinario y plenipotenciario desde 1998, en su carrera ha recibido condecoraciones de Venezuela, Brasil, Chile y Portugal -donde fue embajador entre 2002 y 2013- por su labor en las misiones diplomáticas argentinas en esos países.

En febrero del año pasado, su asunción como embajador en Francia no estuvo exenta de polémica, después de que el recién asumido Ejecutivo de Macri enviara una carta a la hasta entonces embajadora, Carmen Squeff, nombrada por el Ejecutivo de Cristina Fernández (2007-2015), para que permitiera dar paso a su sustituto, ante su negativa de dejar el puesto.

Conocedor de los idiomas inglés, portugués, francés, italiano y rumano, su labor como alto diplomático en París estuvo marcada por el viaje que en febrero de 2016 realizó a Argentina el entonces presidente francés, François Hollande, y por el que cinco meses después hizo a París Macri, protagonizado por las buenas relaciones entre ambos países.

En su nueva faceta de canciller, Faurie tiene por delante varios puntos clave: la cumbre de jefes de Estado del Mercado Común del Sur el próximo julio en Mendoza (oeste), el viaje de Macri a la cumbre de países del G20 en Berlín, la presidencia argentina de ese grupo, en 2018, y la reunión de la Organización Mundial del Comercio en diciembre próximo en la capital del país austral.

Además, encima de la mesa sigue la ronda de negociaciones por el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, la presidencia anual de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que actualmente ostenta Argentina, y la próxima visita de altos mandatarios internacionales como la canciller alemana, Ángela Merkel.

"Jorge Faurie es el diplomático número 1 en el ránking de diplomáticos argentinos y creemos que, en la tarea de fortalecer el equipo de política exterior, es importante dar esta señal a los diplomáticos argentinos de que pueden liderar", señaló hoy el jefe del Gabinete de Ministros, Marcos Peña, al anunciar el nombramiento de Faurie, quien ya vuela a Buenos Aires.

No obstante, su antecesora se reunirá este martes con él para comenzar una "transición modelo", con varios temas en una agenda que va a tener una "gran continuidad, porque así lo definió el presidente", aseguró la ministra.