•   Washington  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El canciller de Bolivia, Fernando Huanacuni, condenó hoy lo que considera una "intervención" de ciertos actores en la OEA en los asuntos internos de Venezuela, y advirtió que ese país no necesita "protectorados ni tutelajes" y debería estar incluido en cualquier debate sobre su situación.

"Los países de la región no necesitan de protectorados ni tutelajes. Nada de lo que hagamos será útil sin la participación de Venezuela", dijo Huanacuni durante su discurso en la reunión de cancilleres de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre la situación social y política en Venezuela.

El canciller boliviano opinó que la OEA, y en particular su secretario general, Luis Almagro, "no puede seguir incitando al enfrentamiento y a la violencia" en Venezuela.

También dijo que Almagro "abandonó su función de secretario general, convirtiéndose en actor político".

Huanacuni consideró "inaceptable que por intereses personales y políticos de sus funcionarios (de la OEA) o de algunos Estados miembros se pretenda vulnerar derechos" de los países integrantes como "la soberanía".

Llamó, por tanto, a ayudar a Venezuela a gestionar su "difícil situación" en un marco en el que ese país "esté involucrado y sea un actor principal", "sin imposiciones ni intervencionismos".

"(En la OEA) o se sigue por el camino del diálogo y respeto a los países hermanos, o se sigue por el camino de la imposición y se desconoce toda la normativa, continuando con la confrontación de los Estados miembros", indicó el canciller boliviano.

"Proponemos escucharnos y dialogar sin imposiciones y sin exclusiones", afirmó Huanacuni. La oposición del Gobierno de Venezuela a que se trate su situación en la OEA ha llevado a Caracas a anunciar su decisión de retirarse de la organización, que podrá ser efectiva hasta 2019.

La posición de Huanacuni está en la línea con la expresada poco antes por el representante alterno de Nicaragua en la OEA, Luís Exequiel Alvarado, quien condenó "enérgicamente" la celebración de la reunión de cancilleres al considerar que está destinada a "intervenir" en los "asuntos internos" de Venezuela.

En la reunión será clave la postura de los 14 países de la Comunidad del Caribe (Caricom), que fue expresada al comienzo del encuentro por el canciller de Bahamas, Darren Henfield.

El Caricom cree que la OEA puede desempeñar un papel "importante" de mediación en la crisis venezolana, y que las "posiciones profundamente arraigadas" de los actores políticos de ese país deben suavizarse para que aumente la confianza.

Esos 14 países presentaron el martes un proyecto de declaración para la reunión de hoy que es más suave que el presentado por otras naciones, por lo que ambos grupos deberán avanzar hacia un consenso.

En lo que sí coinciden los dos borradores es en pedir el cese de la violencia a todas las partes, un nuevo proceso de diálogo, la creación de un grupo que lo acompañe y en la invitación a Venezuela a reconsiderar su decisión de dejar la OEA.

Venezuela está inmersa desde el pasado 1 de abril en una ola de protestas convocadas tanto por el Gobierno como por la oposición, muchas de las cuales han derivado en hechos violentos que dejan al menos 59 muertos y un millar de heridos.