•   Brasilia, Basil  |
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  • EFE

El presidente brasileño, Michel Temer, celebró hoy lo que consideró como fin de la recesión en que se hundió la principal economía suramericana en los dos últimos años y dijo que las reformas que presentó a consideración del Congreso impulsarán aún más el crecimiento.

El mandatario hizo el comentario al festejar el anuncio oficial de que el producto interno bruto (PIB) del país creció un 1 % en el primer trimestre de 2017 tras ocho trimestres seguidos en negativo.

"Acabó la recesión. Eso fue resultado de las medidas que estamos adoptando. Brasil volvió a crecer. Y con las reformas va a crecer aún más", aseguró el jefe de Estado en un mensaje en su cuenta en Twitter.

De acuerdo con el dato divulgado este jueves por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), el crecimiento del 1 % en el primer trimestre de 2017 supone el primer resultado positivo desde diciembre de 2014 e interrumpe dos años de retracción.

La economía brasileña se contrajo un 3,8 % en 2015, su peor resultado en 25 años, y un 3,6 % en 2016, con lo que completó dos años seguidos de crecimiento negativo, algo que no ocurría desde la década de 1930.

Temer, que asumió el año pasado en sustitución de la destituida Dilma Rousseff, atribuyó la recuperación económica a las medidas que adoptó en los primeros meses de su Gobierno para ajustar las cuentas públicas, que aún así en 2016 cerraron con un déficit histórico.

Para el mandatario, tras el movimiento del primer trimestre, la economía puede crecer a ritmos mayores en caso de que el Congreso apruebe las reformas que presentó para flexibilizar la legislación laboral y cambiar el régimen de pensiones y jubilaciones.

Tanto Temer como su ministro de Hacienda anunciaron que terminó la recesión pese a que los economistas han advertido que el crecimiento en tan solo un trimestre no puede ser considerado el fin de la crisis y han alertado sobre la incertidumbre que aún amenaza la recuperación.

El ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, fue más enfático al decir que la recesión terminó.

"Hoy es un día histórico. Después de dos años, Brasil salió de la peor recesión del siglo. En este período, millones de brasileños perdieron sus empleos, miles de empresas quebraron, el Estado caminó hacia la insolvencia, y Brasil perdió la confianza de los inversores y la confianza en sí mismo", dijo en un comunicado.

De acuerdo con los economistas, sin embargo, la mayor duda que amenaza la economía es precisamente la suerte de las reformas impulsadas por Temer y consideradas como vitales para la recuperación económica, debido a la crisis política en que se hundió el país tras la decisión de la Corte Suprema de abrirle una investigación por corrupción al jefe de Estado.

Mientras que parlamentarios de la oposición y algunos oficialistas exigen la renuncia del presidente, tanto la Corte Suprema como el Tribunal Electoral avanzan en procesos que pueden concluir con su destitución.

La crisis paralizó al Congreso y numerosos parlamentarios que habían anunciado apoyo a las reformas ahora están revisando su posición.

Pese a que la economía creció respecto al último trimestre del año pasado, en la comparación con el primer trimestre de 2016 el PIB se contrajo un 0,4 %, el duodécimo resultado negativo en esa comparación.