•   Ginebra, Suiza  |
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  • EFE

Más de 231 civiles han sido asesinados cuando intentaban huir del oeste de Mosul, de los cuales unos 200 lo fueron sólo en tres días de la semana pasada, informó hoy la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, que los consideró como "crímenes de guerra".

En esa parte de la ciudad iraquí el Ejército se enfrenta al grupo yihadista Estado Islámico, que en los últimos meses ha ido perdiendo terreno en varias ofensivas de las fuerzas de seguridad, apoyadas por una coalición internacional.

La ONU ha documentado que conforme el Estado Islámico ha tenido que replegarse, las masacres de civiles se han multiplicado, aunque la estrategia habitual de este grupo desde que tomó el control de Mosul, hace tres años, ha sido la de utilizar a los civiles como escudos humanos.

El organismo señaló que entre 50 y 80 personas murieron el pasado 31 de mayo en un bombardeo aéreo en Zanyili, un área al oeste de la ciudad también controlada por el Estado Islámico, en un ataque sobre el que todavía se está recogiendo información.

Sobre los actos del Estado Islámico, se informó de que el 26 de mayo ejecutó a 27 personas, entre ellas catorce mujeres y cinco niños, quienes fueron enterrados dos días después por los vecinos.

El pasado día 1, el grupo yihadista asesinó a otras 163 personas en el barrio de al-Shifa, cerca de una fábrica de bebidas, cuando las víctimas intentaban alejarse de los enfrentamientos entre soldados y terroristas.

Los cadáveres fueron abandonados en el lugar, según la ONU, que indicó que a ellos hay que agregar un número aún indeterminado de desaparecidos.

"Disparar contra niños que intentan huir por su seguridad con sus familias... no tenemos palabras suficientes para condenar hechos tan horrendos", dijo el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein.

Pidió al Gobierno iraquí que garantice que los responsables sean llevados ante la justicia y paguen por sus actos, incluidos los casos de crímenes que puedan haber sido cometidos por miembros del Ejército iraquí.

"El asesinato de civiles y ataques premeditados contra personas que no están participando en las hostilidades constituyen crímenes de guerra", según la ONU.

Zeid también se dirigió a las fuerzas de seguridad iraquíes y de la coalición que la apoya pidiéndoles que se aseguren de que sus operaciones respetan las normas internacionales y de que se hace todo lo posible para evitar la muerte de civiles.