• Caracas, Venezuela |
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  • EFE

Unos 2.000 opositores venezolanos, encabezados por estudiantes, marchan este viernes para exigir el cese de lo que denuncian como "censura" del gobierno contra la prensa, en medio de protestas que exigen la salida del poder del presidente Nicolás Maduro.

Los manifestantes llegaron a la sede de la estatal Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) en La Mercedes, en el este de Caracas, donde un grupo de nueve universitarios entregó un documento de peticiones a las autoridades.

"Han quitado medios porque no reproducen la matriz de opinión del gobierno. Venimos a pedir el cese de la persecución de periodistas", dijo Santiago Acosta, dirigente de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

Maduro acusa a un sector de la prensa de conspirar con una campaña de desprestigio en su contra para desestabilizar al gobierno.

"¿Qué es libertad, sólo reproducir lo que quiere Nicolás Maduro? ¡No señor! Les exigimos responsabilidad", cuestionó el dirigente estudiantil Daniel Ascanio, de la Universidad Simón Bolívar, a una autoridad de Conatel, según un video de celular difundido por internet.

La ONG Espacio Público denuncia que el gobierno aplica una "política de censura" contra la prensa crítica, en tanto que el Sindicato de Trabajadores de la Prensa (SNTP) ha denunciado más de 200 agresiones a periodistas durante las protestas.

"Hoy exigimos libertad, y dentro de esto está la libertad de expresión", manifestó otro activista estudiantil.

A la marcha, por varias calles y avenidas del este de Caracas, se unieron otras personas para protestar por la severa crisis que afecta al país, exigir la salida del poder de Maduro y rechazar la Asamblea Constituyente convocada por el mandatario.

"El país está arruinado, con problemas como si estuviera en guerra. Queremos un cambio, elecciones ya, y Maduro lo que quiere es una Constitución a su medida", aseguró Rosalba Venegas, de 40 años.

La oposición lleva a cabo casi a diario desde el 1 de abril manifestaciones contra el gobierno, que han dejado 66 muertos y cientos de heridos y detenidos, según la Fiscalía.

Las protestas se atizaron con la convocatoria de Maduro el 1 de mayo a una Constituyente que se elegirá el 30 de julio y que la oposición rechaza por considerar que ese llamado sólo lo pueden hacer los venezolanos a través de un referendo.

La iniciativa ha provocado fisuras en el chavismo. La fiscal general, Luisa Ortega, presentó el jueves un recurso contra la Constituyente por considerarla un retroceso en derechos humanos y democracia.