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La fiscal general Luisa Ortega se ha convertido en la mayor adversaria del Gobierno en Venezuela, según analistas, para desnudar su deriva antidemocrática. Pero, ¿hasta dónde puede llegar frente al poder institucional y militar que sostiene al presidente Nicolás Maduro?

Ortega, confesa chavista a quien ahora el Gobierno considera “traidora”, presentó en menos de dos semanas una seguidilla de recursos legales contra la Asamblea Constituyente convocada por Maduro y más de una treintena de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), mismos que ya han sido desestimados.

¿Qué busca la fiscal?

Solicitó abrir un juicio contra ocho magistrados y anular el nombramiento de 33, en una corte de poco más de 60 jueces —titulares y suplentes—, presidida por un controvertido juez cercano a Maduro, Maikel Moreno.

“Es irrelevante si los recursos son aceptados o no. Los presentó para darle sostén a la tesis de que hay una ruptura constitucional, un abuso de poder y un intento de golpe institucional por parte del Gobierno y el TSJ”, dijo a AFP el analista Luis Vicente León.

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El TSJ rechazó un recurso de nulidad de la Constituyente en el que Ortega cuestionó al poder electoral y a Maduro por haberla convocado sin consulta en referendo, con un sistema de elección de los asambleístas que —afirma— niega el sufragio universal.

¿Hasta dónde puede llegar?

Sin que nadie apueste por que prosperen las acciones legales de la fiscal, los analistas le atribuyen un potencial efecto de implosión en la estructura del poder.

“Políticamente tiene un peso devastador pues hace ver que la Constituyente no tiene legitimidad alguna y divide de una manera cada vez más evidente tanto al chavismo como al mundo militar”, según el politólogo Michael Penfold.

El jefe de la Fuerza Armada Nacional (FANB), Vladimir Padrino López, ha reiterado su “lealtad incondicional” al mandatario y participa activamente en los llamados a la Constituyente. Pero los expertos no descartan fisuras en esa institución que aumentó su poder político y económico en el gobierno de Maduro.

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¿Quién tiene la llave de la salida a la crisis?

Para Penfold “no la tiene ninguna autoridad ni fuerza política actuando aisladamente”, sino un “esfuerzo coordinado entre distintas instancias para renovar los poderes públicos”. Un frente en defensa de la Constitución en el que participen oposición, chavismo disidente y un sector militar, apuntó.

La fiscal “no tiene opciones con el Gobierno. Debe abrir espacios para una transición. No sabemos si tiene más respaldos que irán apareciendo o si busca fracturar para anexar” apoyos, comentó León.

Agregó que la acción de Ortega puede aumentar disidentes en la FANB, en el chavismo y en el poder institucional, y motivar una mayor presión internacional, pero opina que todo debería conducir a “la negociación” Gobierno-oposición.

El politólogo chavista Nicmer Evans, crítico de Maduro, cree que, como la fiscal, en otros poderes públicos hay funcionarios preocupados por las “pretensiones dictatoriales del Gobierno” y podrían dar un paso al frente “en defensa de la Constitución” y la negociación para salir de la crisis.

Mientras el país arriba a su día número 76 de protestas, que dejan 68 muertos. La Organización de Estados Americanos (OEA) anunció que celebrará la segunda sesión de la reunión de cancilleres sobre Venezuela el día 19 de junio en Cancún (México), antes de la inauguración formal de la 47 Asamblea General de la OEA.