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El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, dijo que el próximo martes se iniciará la última fase de la entrega de armas de las FARC, que ya dejó el 60 % de su arsenal en manos de la Misión de la ONU en Colombia.

“Ayer terminaron el segundo tramo de la entrega de las armas las FARC. Y van a comenzar, se anunció el tercer tramo el próximo 20 (junio). O sea, el próximo martes comienza el tercer tramo, que es el 40 % que queda”, anunció el jefe de Estado al entregar una vía en la caribeña Barranquilla.

Las FARC entregaron un primer 30 % del armamento el pasado 8 de junio y se esperaba, según acuerdo de las partes, que el proceso finalizara el próximo 20 de junio con el 40 % restante de las casi 7,000 armas que tenían en su poder los rebeldes.

“Cuando termine ese tramo, se acaban las FARC”, afirmó Santos, quien insistió en que “la paz nos va a permitir poner a producir el campo, que antes no producía”.

60%de arsenal

 La Misión de la ONU en Colombia, por su parte, confirmó que dio por terminada la segunda fase de la dejación de armas por parte de las FARC, con lo que tiene ya en su poder el 60 % del arsenal de la guerrilla que hace su tránsito para reincorporarse a la vida civil.

El gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) firmaron el pasado 20 de noviembre en Bogotá un acuerdo de paz que pone fin a un conflicto armado que afectó al país por más de medio siglo.

Para el presidente Santos, la dejación de las armas por parte de las FARC es un hecho fundamental para la construcción de un país en paz y con más posibilidades de crecimiento económico y social. Igualmente hizo un llamado al país para que sea más optimista porque “tenemos todas las condiciones”.

Santos viajará el lunes para hacer sendas visitas de Estado a Portugal y Francia del 20 al 23 de este mes con una agenda de carácter diplomático, económico y cultural.

En Lisboa será recibido por su homólogo portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, con quien sostendrá una entrevista privada y una reunión con el primer ministro luso, Antonio Luis Santos da Costa.

De Lisboa, Santos se trasladará el 21 por la tarde a París, donde

se reunirá con el presidente francés, Emmanuel Macron.

Poblado ecológico

Norbey Hernández no dormía en una cama desde hace 21 años, pero esta semana eso cambió: este guerrillero, su pareja y la bebé de ambos fueron los primeros en ocupar una de las 250 casas que las FARC construyen en Colinas, sur de Colombia.

El proyecto de urbanización, en cuya construcción trabajan 300 rebeldes junto a 100 civiles, incluye también aulas, invernaderos, enfermería y otras facilidades para que quienes vivieron años en la selva sigan cerca de ella en tiempos de paz y aprovechen sus recursos, de manera ecológica y sustentable.

Ubicada en el departamento de Guaviare y concebida inicialmente como espacio de alojamiento temporal para las FARC, Colinas es una de las 26 zonas donde unos 7,000 guerrilleros están concentrados para dejar sus armas y volver a la vida civil, en cumplimiento del acuerdo de paz que pone fin a medio siglo de conflicto armado.

Pero también se está convirtiendo en el sueño de casi 500 miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) en esta localidad hay una casa para cada dos rebeldes, que compartirán con su pareja o algún otro compañero.

“Hace 21 años no dormía en una cama, hoy me siento feliz”, dice a la AFP Hernández, de 34 años, mientras termina de mudarse a su casa junto a su pareja, a quien conoció en las filas, y su bebé.

Con dos habitaciones y un pequeño recibo, la casa es la única que ya tiene pintadas sus paredes y colocadas sus puertas y ventanas. Todas serán iguales.

“La prioridad de arrancar adelante con la casa mía fue la niña. Donde estamos es muy frío, la montaña es muy fría y los niños se enferman”, asegura la mujer, refiriéndose al área cercana donde armaron refugios con lonas entre los árboles, como en tiempos de guerra.

“Ya que tenemos la casita, ya que va a haber oportunidad de trabajar acá y todo, pues la idea es quedarnos”, dice Hernández.

Alrededor, la actividad es incesante: unos hacen bloques, otros cortan madera, algunos aprenden trucos de los empleados civiles.