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Los países críticos del gobierno de Nicolás Maduro fracasaron por segunda vez ayer en su intento de aprobar una resolución sobre la crisis política en Venezuela en la OEA, caso que quedó fuera de las resoluciones que fueron votadas en el cierre de la 47ª Asamblea General.

Estados Unidos, junto con otras delegaciones como la del anfitrión México, promovía la creación del denominado “grupo de contacto” que buscaba mediar una eventual negociación entre el Gobierno y la oposición en Venezuela, en momentos en que la crisis en el país sudamericano se recrudece tras 83 días seguidos de protestas y 74 muertos.

“Ya se cerró la resolución de derechos humanos y no está incluido el grupo de contacto”, dijo a la prensa Luis Alfonso de Alba, representante ante la OEA de México, uno de los principales impulsores de esta propuesta.

El diplomático explicó que por cuestiones de “procedimiento”, la última opción para emitir una declaración sobre Venezuela, que ha dominado la reunión en el balneario mexicano caribeño de Cancún, era retomarla en el ámbito de derechos humanos, pero no fue posible.

De Alba dijo que el caso de Venezuela ahora solo puede ser retomado en la denominada sesión de consulta de cancilleres, que se mantiene abierta luego de celebrarse un encuentro el lunes, aunque no hay fecha para una nueva reunión.

El lunes, 20 países respaldaron en una sesión de consulta una resolución que contemplaba este “grupo de contacto”, pero requerían 23 de 34 votos, por lo que no fue posible aprobarla.

De haberse planteado en la Asamblea General, hubieran bastado 18 votos, pues las decisiones se toman por mayoría simple.

Los críticos de Caracas consiguieron el lunes el apoyo de algunos de los países del Caricom, que reúne 14 votos y que en esta reunión fue determinante para inclinar la balanza del lado del gobierno de Maduro, que los dota de petróleo en condiciones preferentes.

De Alba resaltó, sin embargo, las “expresiones mayoritarias de preocupación por la situación” en Venezuela.

Dichas inquietudes se enfocan en el llamado a una Asamblea Constituyente por parte de Maduro, la violencia en las manifestaciones y la situación de la fiscal general Luisa Ortega, una chavista que sorpresivamente se ha confrontado con el Gobierno y el Poder Judicial al calor de la violencia desatada en las calles.

Ante las críticas, la canciller venezolana Delcy Rodríguez tachó a los detractores de “camada de perritos simpáticos del imperialismo”, mientras que a Estados Unidos le advirtió que solo con una invasión militar podría imponer el “grupo de contacto”, que calificó como “inútil e innecesario”.

Los países críticos de Caracas hicieron repetidos llamados a que Maduro reconsidere la convocatoria a la Asamblea Constituyente, que libere a quienes consideran “presos políticos”, que ponga fin a la “represión”, que establezca un calendario electoral, que reconozca una crisis humanitaria y que acepte la mediación del grupo de contacto.

¿En Unasur y Celac?

En una entrevista con EFE, la canciller de Ecuador, María Fernanda Espinosa, pidió acordar una “hoja de ruta” de “diálogo” en Venezuela con el Gobierno de ese país en alianzas regionales como Celac y Unasur porque en la OEA “no va a haber acuerdo”.   

“Hay posiciones distintas sobre la situación de Venezuela, no va a haber un acuerdo sobre ese tema al parecer, así que lo que hay que hacer es fortalecer otras instancias y mecanismos de integración regional”, indicó en Cancún.

Esos organismos, añadió, pueden “conversar y acordar con Venezuela una hoja de ruta que lleve al diálogo, a la concertación y a la paz en ese país”.   
Ecuador, fiel aliado de Venezuela, considera que en la reunión de cancilleres del lunes sobre la crisis de Venezuela quedó claro que en la Organización de Estados Americanos (OEA) hay demasiada división sobre el tema como para alcanzar un acuerdo.

Tres militares detenidos por asesinato de joven opositor

proceso • El defensor del Pueblo de Venezuela, Tarek William Saab, informó ayer la detención de tres militares por su presunta responsabilidad en el asesinato de Fabián Urbina, un joven de 17 años que fue herido de bala durante una protesta antigubernamental en Caracas.

A través de su cuenta en la red social Twitter Saab indicó que los militares detenidos fueron el sargento primero Raymon Ávila, y los sargentos segundos Johan Rojas y Jesús Báez, “presuntamente incursos en el homicidio de Fabián Urbina”.   

De estos tres efectivos, explicó el defensor, “se presume el uso indebido de arma orgánica de fuego en el control del orden público” al tiempo que reiteró la prohibición que existe en Venezuela sobre el uso de armas de fuego para dispersar alteraciones del orden público.   

Por lo anterior, la Defensoría del Pueblo ha solicitado que los sargentos detenidos, miembros de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada), sean presentados ante la Justicia para determinar sus responsabilidades.   

El ombudsman venezolano indicó el lunes que dos agentes de la fuerza pública ya habían sido detenidos por este hecho, aunque no especificó sus nombres, y detalló que durante la contención de una protesta opositora ese día al menos cinco personas resultaron heridas de bala.

Entretanto, el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, anunció una investigación sobre el “uso indebido y desproporcionado” de la fuerza por parte de los agentes, en vista de lo ocurrido.