• Santiago de Chile, Chile |
  • |
  • |
  • EFE

Parlamentarios del partido derechista Unión Demócrata Independiente (UDI) esperan que el papa Francisco se oponga al proyecto de ley que busca despenalizar el aborto en tres causales durante su visita a Chile, en enero de 2018.

"El papa tiene el deber de decirle al Gobierno que no comparte la legalización del aborto", manifestaron hoy a los periodistas los diputados Iván Norambuena y Enrique Van Rysselbergue.

Los conservadores, a su vez, rechazaron los dichos del arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, quien el domingo expresó al diario La Tercera que el papa viene al país suramericano "como pastor, no como político".

El proyecto de ley que se tramita en el Congreso y busca aprobar la interrupción voluntaria del embarazo para los casos de violación, inviabilidad fetal y riesgo de vida de la madre, es uno de los más polémicos en Chile.

Si el papa no condena esta iniciativa, impulsada por el Gobierno de Michelle Bachelet, "existirá un contrasentido que le causará una contradicción a miles de chilenos que ven en la figura de Francisco un líder moral", advirtieron los diputados.

Asimismo, anunciaron que enviarán una carta a la Conferencia Episcopal para informar sobre su postura frente a la despenalización del aborto en 3 causales, que el 3 de julio retoma su tramitación en la Comisión de Constitución del Senado.

En 2016, el papa Francisco autorizó la absolución indefinida del aborto por parte de sacerdotes, que hasta ese momento requerían de la autorización de un obispo o el mismo pontífice.

En dicha oportunidad, el papa enfatizó que "el aborto es un pecado grave, porque pone fin a la vida humana inocente", pero que "no existe ningún pecado que la misericordia de dios no pueda alcanzar y destruir".

Según un estudio de la consultora Adimark de 2014, un 73 % de la población chilena estaría a favor de despenalizar el aborto en las tres situaciones mencionadas, mientras en el país se realizan, según el ministerio de Salud, más de 33.000 abortos ilegales por año.

El papa viajará entre el 15 y el 21 de enero de 2018 a Chile y Perú, "acogiendo la invitación de los respectivos jefes de Estado y obispos".

En su visita a Chile recorrerá las ciudades de Iquique, Santiago y Temuco, donde se espera que se pronuncie acerca del llamado "conflicto mapuche", entre otros temas.

Según la Cancillería, la visita de Francisco tendrá una "significación especial" para Chile, dado que se trata del primer papa latinoamericano, que además estudió y vivió en el país austral cuando era joven.