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La Policía de Guatemala retomó ayer el control del correccional Las Gaviotas, después de varias horas de violencia por el motín que protagonizaron los menores, en protesta por las supuestas condiciones infrahumanas en las que viven.

Antes que las autoridades brindaran un balance oficial de lo ocurrido, se conoció que varios de los internos, muchos de ellos ya mayores de edad, han resultado heridos y algunos han tenido que ser trasladados a los hospitales de la capital por los cuerpos de socorro.

En los alrededores de la zona 13 capitalina, donde está ubicado el correccional, desde primera hora de la mañana se vivieron momentos de tensión, cuando los jóvenes, trepando por las paredes, lograron salir del centro, entrar en una bodega cercana, apropiarse de cervezas y lanzar objetos a la Policía, que respondía con gases lacrimógenos.

Según las autoridades, el motín comenzó por la mañana, después de que un grupo de fiscales terminara de procesar la escena donde aparecieron los cuerpos sin vida de dos internos “colgados de sábanas”, ambos de 18 años e identificados como Nelson Giovanni López Martínez y Bryan Stef Carrera Orellana.

Demandas

Los internos, “paisas” (sin pan dilla) y de la Barrio 18, denunciaron que los monitores les pegan, les dan comida en mal estado y los tienen encerrados la mayor parte de la semana. Pero los jóvenes también exigían poder vestir ropa de calle, que no se les corte el pelo y que se les permitan visitas conyugales. El correccional tiene una capacidad para 250 internos, aunque albergaba 460 en octubre de 2016, cuando la Procuraduría de Derechos Humanos (PHD) emitió su último informe.