• Guatemala |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

El exgobernador mexicano del estado de Veracruz Javier Duarte, detenido provisionalmente en Guatemala, aceptó la segunda orden de extradición a su país, en este caso por delitos federales, pero negó los cargos en su contra.

“No cometí tales delitos y es mi deseo así acreditarlo”, declaró Duarte en una audiencia celebrada en el Tribunal Quinto de Sentencia Penal de Narcoactividad y Delitos Contra el Ambiente de Guatemala, en la que escuchó los cargos y parte de las pruebas que la justicia mexicana tiene en su contra por supuestos delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Esta es la segunda orden de extradición que aceptó en la última semana el político, recluido en una prisión que funciona en el Cuartel Militar Matamoros, después de que el pasado martes aceptara otra por los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento del deber legal, peculado, tráfico de influencias y coalición.

Abundantes pruebas

Según la acusación mexicana, leída por el fiscal guatemalteco José Antonio Galdámez en esta vista, en contra del político, de 43 años, hay unas 19 pruebas entre las que se incluyen denuncias, entrevistas, compras de bienes, empresas y otras, además del nombre de Duarte y fotografías de su persona en algunos de esos documentos.

El político supuestamente recibía ayuda de algunas aerolíneas para sus traslados dentro de Guatemala, adonde ingresó ilegalmente por vía terrestre, supuestamente el pasado noviembre.

Duarte, que se acariciaba continuamente la barba mientras escuchaba los cargos, está acusado de diversas operaciones con recursos de procedencia ilícita, de efectuar contratos a empresas fantasma y de utilizar “prestanombres” para transferir recursos públicos en su país.

Entre 2012 y 2015, desvió grandes cantidades de recursos públicos, los cuales utilizó para adquirir bienes inmuebles tanto en México como en el extranjero, de acuerdo con las autoridades de su país, que se basan en esa documentación y en varias declaraciones de testigos.

Extradición inmediata

Por su parte, Duarte rechazó las acusaciones y decidió aceptar la extradición: “He decidido allanarme a la solicitud formal de extradición presentada por el Gobierno de México (...) ya que no cometí tales delitos y es mi deseo así acreditarlo ante el poder judicial de la federación de mi país”.

“En ninguna de las pruebas que acaba de mencionar aparece mi nombre ni de ninguno de mis familiares directos”, enfatizó el exmiembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Tras un receso, el tribunal, presidido por el juez César García, admitió la “aceptación voluntaria” de extradición de Duarte, suspendió el procedimiento y ordenó la entrega “inmediata” del político al Gobierno de México e informar de la decisión a la cancillería guatemalteca.