•   Varsovia, Polonia  |
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  • EFE

El presidente polaco firmó este martes el tercer texto del conjunto de reformas criticado por la oposición y Bruselas, tras oponer su veto a dos leyes vinculadas a esa reforma, anunció la presidencia.

A pesar de que la oposición y manifestantes aún activos en varias ciudades de Polonia reclamasen un "tercer veto", el jefe de Estado, Andrzej Duda, firmó el martes la ley sobre las cortes de derecho común, en virtud de la cual sus presidentes, y aquellos de las cortes de apelaciones, serán nombrados por el ministro de la Justicia.

El ministro ya no deberá consultar las asambleas generales de jueces ni, en caso de decisión desfavorable, el Consejo Nacional de la Magistratura para imponer sus candidatos.

Tampoco estará obligado a revelar sus motivaciones, lo cual, según la oposición y las instancias judiciales, conlleva a una subordinación de la magistratura al poder ejecutivo.

El lunes por la mañana, Andrzej Duda había opuesto su veto a las leyes sobre la Corte Suprema y sobre el Consejo Nacional de la Magistratura, en un giro sorpresivo que desconcertó al partido conservador nacionalista Ley y Justicia (PiS) en el poder, del cual Duda forma parte.

El presidente polaco justificó sus vetos rechazando otorgar un papel demasiado prominente al Fiscal general que, en Polonia, acumula esta función con la de ministro de Justicia.

Andrzej Duda anunció que iba a presentar él mismo una nueva versión de ambas leyes, que espera preparar en el transcurso de los dos próximos meses.

En un discurso transmitido por televisión el lunes por la noche, la primera ministra Beata Szydlo reprochó al presidente haber puesto un freno a la reforma de Justicia y anunció que su gobierno tenía intenciones de continuarla.

Según sus adversarios, el conjunto de las tres leyes propuestas por los conservadores amenazan la independencia de la justicia polaca. El gobernante PiS las justifica en una necesidad de racionalizar el sistema judicial y de combatir la corrupción de la "casta" de jueces.

La semana pasada, Bruselas convocó a Varsovia a "poner en pausa" estas reformas, amenazando con posibles sanciones que podrían llegar hasta la suspensión de su derecho de voto en el marco de la Unión Europea. La situación debe ser evaluada por el Colegio de Comisarios el miércoles.