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  • AFP

Cerca de la mitad de las más de 40.000 personas que fueron evacuadas de sus hogares por la ola de incendios que azotó al oeste de Canadá, han sido autorizadas a regresar a sus casas, mientras que el gobierno prometió el martes ayuda de emergencia.

Los incendios forestales asolaron por cerca de tres semanas a la provincia de Columbia Británica, desde la frontera del estado de Washington hasta el sur de Alaska en el norte. Cerca de 46.000 personas se vieron forzadas a huir.

Mientras una parte de la gente regresó a su casa al final de la semana pasada, los servicios de emergencia de la provincia están ahora dando la luz verde para que la mayoría de los evacuados puedan volver.

El primer ministro, Justin Trudeau, quien se reunió en Ottawa con el líder de Culumbia Británica, John Horgan, prometió que el gobierno haría "todo lo que podamos para ayudar".

"Ten la seguridad de que ayudaremos a Columbia Británica cuando ellos empiecen a reconstruir", dijo Trudeau, al prometer la ayuda federal ante desastres.

Trudeau deberá visitar la próxima semana las áreas afectadas de la provincia para encontrarse con las víctimas y hacer el cálculo de los daños.

Más de 150 fuegos seguían prendidos el martes, mientras que cerca de 100 no estaban bajo control de los 3.500 bomberos desplegados en la provincia del Pacífico.

Cerca de 200 helicópteros que lanzan agua y aviones han sido utilizados en el esfuerzo para sofocar las llamas.

La semana pasada se extendió el estado de emergencia, declarado el 7 de julio.

Desde abril, más de 700 fuegos han arrasado 3.730 kilómetros de tierra.