•   La Habana, Cuba  |
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  • EFE

Cuba festejará mañana una de las fechas relevantes de su calendario revolucionario, el Día de la Rebeldía Nacional, esta vez marcado como el último de Raúl Castro en la Presidencia del país y el primero sin la presencia del líder de la revolución, su hermano Fidel, fallecido en noviembre pasado.

El acto nacional por el 64 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, que cada año tiene lugar en un emplazamiento distinto, se celebra en esta ocasión en la provincia de Pinar del Río, elegida como sede por sus destacados resultados económicos y en otras áreas.

El discurso central por la celebración lo pronunciará el número dos del gobernante Partido Comunista de Cuba (único), José Ramón Machado Ventura, como ya lo hizo en los dos años anteriores, ante una audiencia de más de 10.000 personas, de acuerdo con estimados oficiales.

El Día de la Rebeldía Nacional celebra la primera acción armada que encabezó Fidel Castro junto a un grupo de jóvenes seguidores el 26 de julio de 1953 contra el régimen de Fulgencio Batista, al asaltar los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, al oriente del país.

Aunque se trató de acciones fallidas en las que muchos de los participantes murieron o fueron encarcelados, esta fecha se considera oficialmente el inicio de la revolución que triunfó el 1 de enero de 1959 liderada por Castro, a quien estuvo dedicado el acto conmemorativo en 2016 por su 90 cumpleaños. Este año, la celebración tiene lugar en medio del proceso preparatorio de las elecciones generales, paso previo para el previsto relevo presidencial de Raúl Castro en febrero de 2018.

El general Castro está al frente del Ejecutivo formalmente desde 2008, aunque fue dos años antes cuando su hermano Fidel le traspasó el mando del país debido a un grave problema de salud. Pinar del Río, la más occidental de las provincias cubanas y una de las regiones más atrasadas antes del triunfo de la Revolución, lo que le valió el sobrenombre de "La Cenicienta", fue elegida sede del acto central por tercera ocasión desde el triunfo de 1959.

Ya en 1976 y 2000, Pinar del Río fue protagonista de la celebración y en ambas oportunidades contó con la presencia del entonces presidente del país, Fidel Castro, quien acostumbraba a cerrar el acto con una intervención. Su hermano, sin embargo, ha optado en los últimos años por no pronunciar un discurso en esta celebración, aunque estará presente en Pinar del Río.

En esta emblemática fecha, es tradicional que el Gobierno haga balance de los temas de la actualidad política y social del país, aunque también relacionados con la situación internacional, en la que destaca este año la crisis de Venezuela y el cambio de política hacia Cuba anunciado por el presidente de EE.UU., Donald Trump.

Desde hace varias semanas los pinareños se han dedicado a engalanar avenidas, parques, establecimientos públicos y la Plaza de la Revolución que acogerá el acto político y cultural en el que actuarán bandas de música, un coro polifónico, y otros artistas de la localidad.

Además de la plana mayor del Gobierno de la isla, los organizadores del festejo han anunciado entre los invitados a participantes en los hechos del 26 de julio y entre los extranjeros a la brigada internacional de solidaridad "Venceremos" y el grupo interreligioso Pastores por la Paz, ambos procedentes de Estados Unidos.