•   Brasil  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La Policía Federal brasileña arrestó a 30 sospechosos de integrar una red que produce y comparte pornografía infantil en las redes sociales, en una operación desarrollada en 51 ciudades de 14 de los 27 estados del país.

La operación, según un comunicado de la Policía Federal, fue realizada gracias a la información recogida durante varios meses de seguimiento a una página en internet administrada en Rusia y que las autoridades brasileñas consideran como “punto de encuentro de pederastas de todo el mundo”.

Funcionarios públicos

Entre los presos figuran un hombre acusado de haber abusado de su hija por al menos seis años, dos funcionarios públicos que usaban computadores de sus despachos oficiales para compartir la pornografía infantil, un anciano de 80 años, profesores, médicos, estudiantes y hasta el portero de un edificio.

“Uno de los casos que más llamó la atención fue el de una niña que sufrió abusos de su padre entre los 2 y los 8 años de edad”, relató en una rueda de prensa Flávio Augusto Palma Setti, el comisario de la Policía Federal que coordinó el operativo.

Los responsables del operativo realizaron ayer 72 órdenes judiciales de registro en residencias y oficinas de los investigados.

Además de tres mandatos de detención preventiva ordenados por el juez encargado de la investigación, los agentes federales detuvieron en flagrante a otras 27 personas en cuyos ordenadores personales fueron encontrados archivos con el material pornográfico.

Según la Policía Federal, los investigados producían y almacenaban fotografías y videos de niños, adolescentes y hasta bebés de meses cuando, en gran parte de los casos, sufrían abusos sexuales por parte de adultos, y los enviaban a contactos tanto en Brasil como en el exterior.

Palma Setti aseguró que la operación permitió identificar al menos 15 menores que sufrían abusos y “criminales de varios países, entre los cuales Estados Unidos y Rusia. Esas informaciones fueron remitidas a los respectivos países para su investigación”. 

Los investigadores también dijeron haber identificado a centenas de receptores del material pornográfico en Brasil y otros países.

Contra abusos

La aplicación Brave Up, creada por emprendedores chilenos, se ha convertido en la nueva herramienta que alumnos, padres y profesores usan para identificar focos de conflicto y frenar casos de acoso escolar.

El programa, que ya utilizan 15 colegios y ocho universidades en Chile, permite que sus usuarios estén informados al detalle de las actividades del centro educativo a través de sus teléfonos inteligentes y enviar mensajes que ayuden a reconocer problemas, incluido el ciberacoso.

“El alumno envía el comentario. Este software (lo) detecta, clasifica y envía en tiempo real a (la) dirección del centro de estudios, que recibe la alerta y pone en marcha el protocolo”, explicó Álvaro Carrasco, director ejecutivo de Brave Up, en una charla organizada en Santiago por la Fundación Imagen de Chile.