•   Berlín, Alemania  |
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  • EFE

Una persona resultó hoy muerta y varias heridas al irrumpir un atacante armado con un cuchillo en un supermercado de Hamburgo (norte de Alemania), presuntamente para robar, según las primeras informaciones policiales.

Las inmediaciones del comercio, el barrio de Barmbek, han quedado acordonadas y cerradas al tráfico en un amplio radio, informaron fuentes policiales de esa ciudad a través de su cuenta en Twitter.

Inmediatamente se desplegó en la zona un fuerte contingente policial y, según el diario popular "Bild", se activó la alarma antiterrorista, lo que no ha sido confirmado por las fuerzas de seguridad.

De acuerdo con las primeras informaciones, el atacante se lanzó a cuchilladas indiscriminadamente contra las personas que se encontraban en el supermercado, una de las cuales resultó muerta.

Los hechos ocurrieron sobre las 13.00 GMT (7 de la mañana hora de Nicaragua y Centroamérica) y unos minutos después la policía recibió la primera alarma, de acuerdo con ese periódico, que publica una fotografía del presunto agresor, detenido y en el interior de un coche policial, con la cabeza cubierta con una bolsa y aparentemente herido.

El periódico alemán Bild publicó en su página internet una foto del agresor con una bolsa blanca cubierta de sangre apoyada sobre su cabeza. Según el periódico habría gritado "Alá Akbar" (Dios es grande) antes de pasar al acto.

El sospechoso que no fue identificado se dio a la fuga luego del ataque.

Pero fue perseguido por testigos que lograron detenerlo. "Se trata de un atacante solitario. Las primeras informaciones que daban cuenta de un robo como móvil posible, no fueron confirmadas", indicó la policías de Hamburgo en su cuenta Twitter.

La policía bloqueó la zona, en el noreste de esta ciudad, la segunda más importante de Alemania que en julio recibió a los líderes del G20 para una cumbre. La policía antiterrorista también fue desplegada en la escena del crimen, según Bild.

Alemania se encuentra en alerta por la amenaza terrorista, en particular desde diciembre luego de que un hombre matara a 12 personas atropelladas por el camión que conducía en un mercado navideño en Berlín.

El grupo Estado Islámico reivindicó el ataque perpetrado por un tunecino, Anis Amri, exconvicto de 24 años, a quien se le rechazó la demanda de asilo.

Este fue el peor ataque islamista en Alemania, pero no el primero.

En 2016 el grupo Estado Islámico reivindicó un ataque con bomba en la ciudad de Ansbach (sur) que hirió a 15 personas y en el que murió su autor, un sirio. Ese año también un afgano con un hacha causó pánico en un tren en Bavaria hiriendo a cinco personas antes de ser ultimado por la policía.

En los dos casos los atacantes eran solicitantes de asilo. Pero los investigadores sospechan de que se radicalizaron en Alemania y que no fueron enviados desde un país extranjero para cometer atentados, como fue el caso de los yihadistas que perpetraron los ataques en París en noviembre de 2015.

Los servicios de inteligencia alemanes estiman que habría unas 10.000 personas radicalizadas en el país, incluidos unos 1.600 considerados como potencialmente violentos.

Alemania está en la mira de los grupos yihadistas en particular por su participación en la coalición que combate a Estado Islámico en Irak y Siria, así como en Afganistán desde 2001.

Las tropas alemanas no participan sin embargo en ninguna operación de combate, sino en misiones de reconocimiento, formación o suministro de material.