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  • AFP

Unos 5.000 militares y policías brasileños realizaron el sábado una operación sorpresa en varias favelas de Rio de Janeiro contra bandas especializadas en robos de camiones de carga, que dejó al menos dos muertos y más de veinte detenidos.

Apoyados por helicópteros y decenas de blindados, 3.600 militares y más de 1.300 policías de diversos cuerpos participaron en la operación, que empezó hacia las 04H00 locales (07H00 GMT), en cuatro favelas de la conflictiva zona norte y en una del oeste de la ciudad.

La operación se enfocó en decenas de responsables de robos de camiones de carga, un flagelo más de este estado al borde de la bancarrota, azotado por la corrupción, las guerras entre bandas de narcotraficantes y las ejecuciones perpetradas por milicias parapoliciales.

El secretario de Seguridad de Rio, Roberto Sá, indicó que "dos criminales murieron en enfrentamientos" en los morros de Lins y de Sao Joao, ambos de la zona norte.

En total, 24 adultos y dos adolescentes resultaron detenidos, según el balance oficial.

Uniformados en ropa de camuflaje se apostaron desde temprano en los alrededores de la comunidad de Lins, con sus armas listas para disparar.

Carros blindados y jeeps bloqueaban el acceso al lugar, donde todas las personas que entraban y salían eran sometidas a controles de identidad, cacheos de armas y revisiones de paquetes.

Los habitantes contaron que los despertó la irrupción de las tropas.

"Hay un ambiente de tensión y miedo. Casi nadie consigue ir a trabajar", dijo Vanuza Barroso da Silva, de 23 años, que se dirigía a su puesto en un supermercado.

Hacia las 18H00 locales (21H00 GMT), la Secretaría de Seguridad divulgó el balance final de la operación, en la que fueron incautados cuatro kilos de cocaína, 13 de marihuana, tres pistolas, dos granadas y 22 vehículos.

"Los agentes recuperaron cargas robadas, entre ellas material escolar, cosméticos, ropas y parte del contenido robado" a un camión del correo público, añadió la Secretaría.