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Las páginas web de varios poderes públicos e instituciones del Estado venezolano fueron hackeadas ayer por un pirata informático de nombre “The Binary Guardians” que introdujo en esos sitios un llamamiento a protestar contra el gobierno de Maduro.

“Nuestra lucha es digital. Tú trancas las calles y nosotros las redes”, dice el mensaje inicial que se lee al abrir los sitios en internet del Consejo Nacional Electoral (CNE), el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), entre otras.

“Hoy más que nunca te necesitamos, soldado. Estaremos luchando por los derechos de todos los Venezolanos a través de las redes, ustedes, pueblo valiente, ¡a salir a las calles y apoyar a estos valientes soldados! Esta dictadura tiene las horas contadas”, prosiguen los hackers.

A través de una cuenta en la red social Twitter, el grupo asegura que logró piratear otras 20 páginas, entre ellas la de la Compañía Nacional de Telecomunicaciones (Cantv) el ente regulador de ellas (Conatel), la Presidencia de la República, la del “Gobierno en línea”, el Seguro Social (IVSS) y el Instituto de Transporte (INTT).

La misma suerte corrieron varios sitios web de los cuerpos de seguridad del Estado, entre ellos el de la Policía Científica (Cicpc), la Policía Nacional (PNB), el Ejército, la Armada; y despachos estratégicos como el de Identificación y Extranjería (Saime) y el del control de divisas (Cencoex).

EFE constató que la mayoría de estas páginas sí fueron pirateadas aunque algunas no muestran ningún contenido, sino que no cargan por completo, según los “hackers”, “por el volumen de tráfico”.

Del antichavismo, por su parte, solo el Parlamento -el único poder controlado en el país por la oposición- ha reportado la vulneración de su sitio en internet.

La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, dijo la semana pasada que ese organismo había sido objeto de numerosos ataques digitales que habían impedido incluir en su web los resultados de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) celebradas el 30 de julio y rechazadas por buena parte de la comunidad internacional.

“The Binary Guardians”, un grupo que dice no temer “a nada ni a nadie”, repudiar “la censura y los gobiernos corruptos” y que se define como luchadores “por la libertad y los derechos de las personas”, ha dicho que el objetivo de este ataque es apoyar un asalto militar ocurrido el domingo en el litoral venezolano.

Acallan sospechas

Rodeado de tanques y cientos de soldados, el alto mando militar venezolano intentó ayer despejar cualquier duda sobre su unidad en torno al presidente Nicolás Maduro, tras un confuso asalto a una base que dejó dos muertos.

La cúpula castrense, encabezada por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, apareció en la televisión oficial desde una zona agreste no identificada para refrendar su lealtad a Maduro y a la revolución.

“Tengan la certeza que cuentan con una Fuerza Armada Nacional Bolivariana unida y con altísima moral”, afirmó Padrino al entregar un nuevo parte sobre el ataque en la madrugada del domingo, en el que participaron tres oficiales, uno de ellos activo.

En una comparecencia repetida luego en cadena nacional, lo acompañaban entre otros los generales Remigio Ceballos y Jesús Suárez, jefes del Comando Estratégico Operacional y del Ejército, respectivamente.

Tres tanques apuntando sus cañones al cielo, un blindado y soldados armados acompañaron la lectura del reporte, que confirmó dos atacantes muertos y tres militares heridos -uno de gravedad- durante la incursión en el fuerte de Paramacay, en la ciudad de Valencia (180 km al oeste de Caracas).

Padrino reafirmó que fue un “ataque terrorista” ejecutado por una veintena de “mercenarios”, sin “principios nacionalistas, pagados desde Miami por grupos de extrema derecha” ligados a opositores.

Los asaltantes robaron armas, agregó el oficial, indicando que actuaron en complicidad con el responsable de su custodia, el teniente Jefferson García.

Este oficial huyó junto con una decena de hombres, entre ellos el líder de la operación, capitán Juan Carlos Caguaripano, destituido en 2014 por rebeldía y traición a la patria.

La Fuerza Armada desplegó una operación para capturarlos.

“Aquí no hubo ningún alzamiento, es la mentira hecha política”, dijo más temprano el poderoso dirigente Diosdado Cabello, al rechazar que se hubiera tratado de una rebelión en la Fuerza Armada como insinúa la oposición.

Objetivo cumplido 

Luego de tres horas de combates Paramacay fueron detenidos ocho hombres, incluido el teniente Oswaldo Gutiérrez, quien estaba prófugo acusado de robo de municiones. Uno de los capturados está herido.

A pesar de que se desconoce el alcance del ataque y de que lo perpetró un comando mixto, expertos coinciden en que evidencia un malestar en rangos medios de la Fuerza Armada, principal sostén de Maduro.

“Indica el creciente descontento de rangos medios policiales y militares, aunque el mando militar siga aliado al Gobierno. Pueden esperarse nuevos incidentes a medida que aumente ese malestar”, aseguró a la AFP el analista Diego Moya-Ocampos.

Poco antes de conocerse el ataque, Caguaripano, de 38 años, apareció en un video junto con unos 15 hombres vestidos de camuflaje, en el que se declaró en rebelión contra “tiranía ilegítima” de Maduro.

“No somos terroristas ni paramilitares. Somos oficiales retirados y algunos activos. Fue una operación limpia, impecable, un éxito”, declaró desde la clandestinidad a la AFP el capitán Javier Nieto.

Añadió que el comando logró su objetivo de sustraer “entre 98 y 102 fusiles, calibre 156 y AK-47”.

Más radicalización

Para la experta en asuntos militares Rocío San Miguel, el “beneficiado” de esta acción es “el sector más radical del Gobierno, que exhibe un triunfo y empezará a perseguir a civiles y militares”.

En mayo, el líder opositor Henrique Capriles aseguró que unos 85 soldados, sargentos y capitanes fueron detenidos por disentir de la “represión” a protestas opositoras, que dejan 125 muertos en los últimos cuatro meses.

“Hay mucho descontento, mucho malestar, mucha desmoralización porque todos esos generales están involucrados en actos de corrupción y narcotráfico”, aseguró Nieto.

La oposición ha llamado reiteradamente a la Fuerza Armada a romper con Maduro, quien le ha dado enorme poder político y económico y cuyo alto mando le ha declarado lealtad absoluta.

El domingo consideró que el incidente fue una expresión de la crisis que vive el país, ahora en los cuarteles.

El asalto añadió más tensión a la explosiva crisis venezolana, agravada desde el fin de semana con la puesta en marcha de una Asamblea Constituyente que, en sus primeros pasos, destituyó a la fiscal general, Luisa Ortega, chavista que rompió con Maduro al que acusa de “ambiciones dictatoriales”.