•   Granada, España  |
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  • EFE

Un juzgado de Granada (sur de España) dictó hoy una orden de detención contra una madre española que está en paradero desconocido con sus dos hijos para no entregarlos al padre, un italiano al que acusa de malos tratos, en un caso que polariza España y es objeto de gran atención mediática.

Juana Rivas permanece en paradero desconocido desde que el 26 de julio incumpliera la entrega de sus hijos a Francesco Arcuri y hoy no acudió al juzgado, cuyo titular decretó la orden de detención contra ella al tratarse de una investigada por un delito de supuesta retención ilícita de menores.

Rivas denunció a Arcuri por malos tratos en 2009, cuando ambos vivían en España, y el hombre fue condenado a tres meses de prisión, que no cumplió.

En esa época la pareja ya tenía un hijo, que ahora tiene once años y, tras un tiempo de separación, volvieron juntos, tuvieron otro hijo - ahora de tres años - y residieron en la pequeña isla italiana de Carloforte, donde regentaron un establecimiento turístico.

El año pasado la mujer vino a España con sus dos hijos y presentó en un juzgado español una nueva denuncia por malos tratos contra Arcuri, que todavía no ha sido tramitada ante la Justicia italiana.

En torno a Juana Rivas se ha organizado en España un relevante movimiento de solidaridad, en especial de asociaciones de mujeres y diferentes instituciones y al que se han sumado representantes políticos, hasta el punto de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, también dijo que "hay que ponerse en el lugar de esa madre".

La madre ha logrado ese respaldo social tras acudir a numerosos medios para publicitar su caso y, una vez desaparecida, ha motivado una campaña de solidaridad con el lema "Yo soy Juana Rivas: Está en mi casa".

No obstante, Rivas ha perdido todas las iniciativas judiciales que ha presentado ante diferentes tribunales españoles para evitar la entrega de los dos hijos al padre, que mantiene su residencia en Carloforte.

Arcuri acudió hoy al juzgado acompañado de su abogado y del cónsul italiano, convocado igual que Rivas, después de que en días pasado ofreciera retirar las denuncias si recuperaba a sus hijos.

Al constatar la ausencia de la madre y los pequeños, el abogado del padre, Adolfo Alonso, pidió una serie de medidas contra Rivas, como su entrada en prisión, que el juez no aceptó.

El auto judicial apunta que la orden de detención hace "incompatible" que Juana Rivas y sus hijos puedan abandonar España y que, cuando los dos menores sean localizados, han de ser "inmediatamente y sin excusa" entregados al padre.

Por parte de Rivas tampoco acudió al juzgado representante legal alguno, después de que su abogada haya declarado en días pasados que ignora el paradero de la mujer y los hijos.