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  • EFE

La delegada de Guam en la Cámara de los Representantes de los Estados Unidos, Madeleine Bordallo, pidió hoy al presidente, Donald Trump, que trabaje con la comunidad internacional y China para evitar el conflicto con Pyongyang, tras la amenaza de Corea del Norte de atacar la isla del Pacífico.

Bordallo, que no cuenta con derecho a voto en el Congreso, criticó la actitud del mandatario estadounidense, quien advirtió ayer al régimen de Kim Jong-un de que "se encontrará con una furia y un fuego jamás vistos en el mundo" si no deja de amenazar a EEUU.

El mensaje del presidente es "preocupante e inútil y no establece una estrategia clara sobre cómo abordará las amenazas crecientes de Corea del Norte", apuntó la congresista en un comunicado en el que urge a no tolerar el comportamiento "temerario" del líder asiático.



"Insto encarecidamente al Presidente a que explore todas las vías para responder pacíficamente la situación y evitar que se agrave aún más el conflicto", sentenció la política.

Horas antes, el gobernador de Guam, Eddie Calvo, descartó un hipotético ataque con misiles balísticos de Corea del Norte en un vídeo publicado en su perfil de Facebook.

Calvo señaló que habló sobre el desafío bélico con responsables de la Casa Blanca y cargos de militares y "que las defensas de la isla siempre están preparadas para cualquier contingencia, ya sea de carácter natural o creada por el hombre" al recordar que en el pasado ya se han vivido amenazas similares.

George Charfauros, consejero de Seguridad Nacional de Guam, remarcó en rueda de prensa difundida en las redes sociales que existen mínimas posibilidades de que un ataque balístico norcoreano esquive el sistema de defensa antimisiles desplegado por Estados Unidos.

Guam, cuyo estatus es de "territorios no incorporados de los Estados Unidos", tiene una población de 163.000 habitantes y se encuentra a unos 3.430 kilómetros al sureste de Corea del Norte.

Un portavoz del Ejército Popular de Corea del Norte (KPA) informó este miércoles que Pyongyang analiza un plan para atacar Guam "con misiles de alcance medio largo Hwasong-12 para contener las principales bases estratégicas de Estados Unidos en la isla, incluida la Base Aérea de Anderson".

Expertos en defensa estiman que un misil lanzado por el régimen norcoreano impactaría en entre 14 y 15 minutos en territorio de Guam, donde las bases militares estadounidenses ocupan un cuarto de la isla y hay 6.000 efectivos desplegados.

La Base aérea de Anderson, en el noreste de la isla, aloja los bombarderos estratégicos B-1B con capacidad nuclear, que ayer volvieron a ser enviados por Estados Unidos a la península coreana, según la agencia Yonhap que cita fuentes militares surcoreanas.

El desafío norcoreano se publica apenas horas después del mensaje de advertencia enviado por Trump.

Los anteriores comunicados intimidantes de Pyongyang condenaban las últimas sanciones de la ONU -del que consideran a Washington máximo responsable- en castigo por sus programas de armas y amenazaban con llevar a cabo "acciones físicas" contra territorio estadounidense.

Estas últimas sanciones son las más severas aprobado hasta la fecha, ya que buscan reducir los ingresos de las exportaciones norcoreanas en unos 1.000 millones de dólares (un tercio del total) al año.

Las medidas de la ONU llegan en respuesta al primer misil balístico intercontinental (ICBM) que lanzó en su historia Corea del Norte el pasado 4 de julio, un hito armamentístico al que le ha seguido el lanzamiento el 28 de julio de un segundo proyectil de este tipo.

Las continuas pruebas de armas de Pyongyang han incrementado en los últimos meses la tensión en la península y elevado el tono de la Casa Blanca, donde se insinúa de manera constante la posibilidad de atacar Corea del Norte de manera preventiva.