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Un total de 18 personas, militares y civiles, han sido arrestadas por su presunta vinculación con el asalto a un estratégico fuerte en el norte de Venezuela, informó ayer el director del servicio de inteligencia, general Gustavo González López.

Otras 23 personas son buscadas por las autoridades, que solicitaron a la Interpol nueve órdenes de captura internacional, añadió González López, quien no precisó cuántos civiles están entre los detenidos.

“Estos hechos guardan relación con la permanente acción delictiva de grupos opositores que pretenden el derrocamiento del gobierno” de Nicolás Maduro, aseguró el militar, refiriéndose a protestas contra el gobernante socialista que dejan unos 125 muertos en poco más de cuatro meses.

El ataque de la madrugada del 6 de agosto contra Fuerte Paramacay, en el estado Carabobo, fue perpetrado por “seis militares desertores y otros dados de baja”, con “complicidad de líderes políticos locales y nacionales de la oposición, miembros de gremios, empresarios e integrantes de la Iglesia (católica)”, según González, que lo definió como un “acto terrorista”.

Una veintena de hombres, comandados por el capitán Juan Caguaripano Scott, participaron en el asalto a la base. Dos murieron y ocho fueron capturados durante tres horas de combates, mientras que el resto logró huir con armamento.

Entre los detenidos y solicitados hay empresarios, dirigentes gremiales e incluso una periodista que vive en Miami.