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  • EFE

El secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, dijo hoy que condicionará la relación con Pakistán a que ese país adopte un "enfoque diferente" ante los talibanes, y que podría presionar a Islamabad con un recorte de la ayuda militar y la pérdida de su estatus de aliado privilegiado de Washington. "Todo eso puede estar sobre la mesa", dijo Tillerson en una conferencia de prensa sobre la nueva estrategia estadounidense en Afganistán.

El titular de Exteriores respondió así al ser preguntado por un posible recorte de la ayuda militar y por la opción de retirar el estatus de Pakistán como aliado prioritario de Estados Unidos fuera de la OTAN, algo que confiere ventajas financieras y militares.

"Vamos a condicionar nuestra relación con Pakistán", aseguró Tillerson, horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, acusara a Islamabad de servir como refugio a los talibanes. "Estamos dispuestos a ayudar a Pakistán a lidiar con las organizaciones terroristas dentro de su país, pero deben adoptar un enfoque diferente", afirmó.

Tillerson dijo que, en los últimos años, ha habido una "erosión de confianza" entre Estados Unidos y Pakistán, porque en ese país se ha dado refugio a "organizaciones terroristas" que planean "atentar contra las fuerzas estadounidenses y trastocar los esfuerzos de paz dentro de Afganistán".

El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que Washington también adoptará una "diplomacia basada en condiciones" respecto a Afganistán. "Condicionaremos nuestros esfuerzos a los avances que veamos que hace el Gobierno afgano, que debe continuar los esfuerzos de reforma en los que llevamos tiempo trabajando, y en particular, hacer esfuerzos mucho más rigurosos contra la corrupción", añadió.

Tillerson dijo que la estrategia de Trump en Afganistán, con un aumento indefinido de tropas y sin plazos para una retirada, está inspirada en la táctica contra el Estado Islámico en Irak, y busca que los talibanes entiendan que "los combates no llevan a ningún lado" y que "es hora de comenzar un proceso de reconciliación". "Los talibanes tienen que entender que no ganarán en el campo de batalla. Puede que nosotros no ganemos, pero ellos tampoco.

Así que en algún momento, tenemos que ir a la mesa negociadora y encontrar una forma de acabar con esto", argumentó Tillerson. Una vez que comience esa negociación, Tillerson dijo que Estados Unidos no exigirá necesariamente a los talibanes que acepten la Constitución afgana, y que dependerá de ellos y del Gobierno afgano decidir su futuro, aunque abrió la puerta a un posible arreglo de autogobierno tribal.