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  • AFP

El índice Ibovespa de la Bolsa de Sao Paulo cerró este martes superando los 70,000 puntos por primera vez desde enero de 2011, impulsado por las espectaculares alzas de Eletrobras un día después que el Ejecutivo brasileño anunciara su intención de privatizarla.

Las acciones ordinarias de la estatal se dispararon 48.87%, seguidas de las preferenciales que avanzaron 32.59%, en las dos mayores alzas del Ibovespa, que cerró a 70.011 puntos (+2.01%).

Los papeles preferenciales de la compañía eléctrica Cemig se posicionaron en el tercer lugar del pregón, con avance de 8,58%.

Entre las energéticas, los títulos ordinarios de Petrobras subieron 3.70% y los preferenciales 3.37%.

La valorización de las acciones de Eletrobras aumentaron en 9,000 millones de reales (unos 2,800 millones de dólares al cambio actual) el valor de mercado de la estatal y movió más de 200 millones de reales, según cálculos del diario económico Valor.

El anuncio de la privatización "sorprendió" al mercado y explica las alzas, "pero la privatización es un proceso difícil que tiende a tener varias etapas, por lo que un ajuste e incluso, una corrección, son efectos naturales que podemos esperar para los próximos días", evaluó el economista Silvio Campos Neto, de Tendencias Consultoria.

- La Bolsa, sin techo -

De la misma forma, Campos Neto sostiene que es difícil predecir si el Ibovespa se mantendrá por encima de los 70,000 puntos, alcanzada por primera vez desde el 19 de enero de 2011 cuando cerró a 70,058 puntos.

"Es mejor tener un poco de cuidado, porque por más que la agenda económica sea muy buena, no está garantizado que siga así", acotó.

Este martes se negociaron 11,645 millones de reales (3,663 millones de dólares al cambio actual) en la Bolsa de Sao Paulo, en más de un millón de operaciones.

La mejor marca histórica del índice Ibovespa es de 73,516 puntos, alcanzada en mayo de 2008.

A pesar de la recesión y la crisis política, la Bolsa de Sao Paulo terminó 2016 con avance de 38.9%, a 60.227 puntos, siendo su primer año en verde desde 2012 (cuando concluyó con alza del 7.4%). En 2015, cuando el país se sumía en la peor recesión de su historia, perdió 13%.

Este año, el parquet paulista avanzó hasta oscilar entre los 67.000 y los 69.000 puntos, pero la nueva crisis política desatada a mediados de mayo con la divulgación de acusaciones de corrupción que comprometían al presidente Michel Temer hizo que el índice volviera a oscilar entre los 60,000 y los 64,000 puntos.

La negativa del Congreso brasileño a dar curso a la acusación de la Fiscalía General contra Temer hace dos semanas y la divulgación de resultados corporativos dieron un nuevo impulso al Ibovespa, que recuperó sus niveles previos a la crisis.

"Hay buenos motivos para esa recuperación, pero también hay muchos riesgos por delante, como la agenda de reformas, la reforma de las jubilaciones, el propio proceso electoral del año próximo, que no garantiza la agenda actual [del gobierno], y un escenario fiscal muy malo", subrayó Campos Neto.

"El mercado se entusiasma con el avance, con superar la barrera de los 70,000 puntos, sin embargo todavía no podemos afirmar que sea sostenible, y es probable ver en los próximos días una corrección", comentó el analista de Walpires Corretora, Fabrizio Stagliano.

El gobierno de Michel Temer, acosado por escándalos de corrupción y con dificultades para ajustar las cuentas públicas, lanzó un ambicioso plan de privatizaciones que incluye aeropuertos, campos petroleros y ahora la generación, transmisión y distribución de energía.