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El presidente estadounidense, Donald Trump, pidió ayer a los ciudadanos de su país que se preparen adecuadamente para el paso del huracán Harvey, que llegará este fin de semana al estado de Texas, mientras que la Casa Blanca dijo estar lista para ofrecer recursos federales a las zonas afectadas.  

“A medida que se intensifica el huracán Harvey, recuerden hacer planes con antelación” para la tormenta, escribió Trump en su cuenta oficial de Twitter.    

El mandatario incluyó en su tuit enlaces a las páginas web de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), el Centro Nacional de Huracanes (NHC) y un portal del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) con consejos sobre cómo prepararse para la llegada de la tormenta.                 

Harvey se convirtió ayer en huracán, con vientos máximos de 80 millas por hora (130 km/h), en su avance hacia la costa de Texas, donde llegará la noche del viernes o madrugada del sábado, según el NHC.

           

Harvey se encontraba ayer a 340 millas (550 kilómetros) al sureste de Corpus Christi (Texas) y es ahora un huracán de categoría 1 en la escala de intensidad de Saffir-Simpson, pero las previsiones del NHC apuntan a que se fortalecerá y podría llegar a la costa de Texas con una categoría 3, 4 o incluso 5, la máxima posible.  

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo que Trump “recibirá información a medida que progrese la tormenta” y que estará “muy pendiente” de su evolución.      

“Está preparado para proporcionar recursos si se necesitan” en Texas o sus alrededores, aseguró la portavoz en una conferencia de prensa.  

Las autoridades locales de Houston, la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos y la primera de Texas, alertaron a los ciudadanos ante las potenciales lluvias e inundaciones en las calles y activaron los centros de operaciones de emergencia a su máximo nivel. 

Además, el gobernador de Texas, Greg Abbott, ya ha declarado el estado de emergencia de manera preventiva en treinta condados situados en la zona sureste del estado.

Las lluvias podrían afectar partes del sur, centro y este de Texas y el valle del Misisipi.

Ordenan evacuacions 

Varias ciudades de Texas en el sur de Estados Unidos ordenaron ayer evacuaciones ante la llegada del huracán Harvey.

Las pequeñas ciudades costeras de Portland y Port Aransas serán evacuadas, mientras el alcalde de Corpus Christi, con cerca de 300,000 habitantes, exhortó a sus residentes a abandonar la urbe.

El personal y los aviones de entrenamiento en dos bases de la Marina en Corpus Christi y Kingsville, ambas en Texas, fueron evacuados, ya que ambas locaciones estarían en la ruta que haría Harvey.

Cae el petróleo

Las autoridades de Houston, la mayor ciudad que encontrará Harvey a su paso, a unos 30 km de la costa, por ahora no prevé ordenar evacuaciones, aunque se esperan lluvias abundantes que podrían durar cinco días.

También se prevé que Harvey produzca inundaciones en Nueva Orleans, en el estado vecino de Luisiana, donde el devastador huracán Katrina causó en 2005 la muerte de más de 1,800 personas.

“Podríamos ver algunas inundaciones focalizadas”, refirió el alcalde de Nueva Orleans, Mitch Landrieu, en una conferencia de prensa el jueves, informando además que varios equipos de rescate se preparaban para la eventualidad, aunque no se habían previsto aún evacuaciones.

“Solo tenemos que asegurarnos que estamos preparados para una fuerte lluvia este fin de semana”, comentó Landrieu.

Las preocupaciones en torno a Harvey también llegaron al mercado petrolero. En Nueva York, el crudo cerró a la baja dado que los inversores están preocupados de las consecuencias que podría generar la llegada del huracán en las refinerías de la región de Texas.

“Las refinerías podrían ser dañadas por los vientos, pero también podrían sufrir por las inundaciones e incluso cortes de energía eléctrica”, dijo James Williams de WTRG Economics.

“Una vez que se detiene, una refinería puede demorar hasta siete días en volver a producir normalmente”, indicó.