•   Caracas, Venezuela  |
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  • AFP

El presidente del Parlamento venezolano, Julio Borges, envió una carta al papa Francisco solicitándole que abogue para que el gobierno de Nicolás Maduro autorice donaciones de alimentos y medicinas, en grave escasez.

"La realidad nos obliga a dirigirnos a usted con el propósito de animarlo a hacer un llamado urgente a la apertura inmediata del canal humanitario", para recibir comida y medicamentos, indica la misiva.

Borges pidió además al sumo pontífice que solicite el "cese de la persecución política" contra opositores y que se respeten los derechos humanos, según la carta enviada el 28 de agosto pero difundida este jueves.

"Cada semana cuatro niños mueren por desnutrición, el índice de escasez de medicinas supera noventa por ciento (90%) y millones de venezolanos cruzan nuestras fronteras huyendo de la tragedia", añade el jefe del Parlamento, de mayoría opositora.

El diputado lamentó que las donaciones enviadas a Venezuela en los últimos meses por organizaciones como Caritas Chile no hayan sido aceptadas por el gobierno de Maduro.

Según la oficina de prensa de Borges, la carta fue enviada con motivo de la visita que realizará Francisco a la vecina Colombia a partir del próximo miércoles, para impulsar la reconciliación en ese país, donde el gobierno y la guerrilla de las FARC firmaron un acuerdo de paz.

El pontífice estará en Colombia hasta el 10 de septiembre y visitará cuatro ciudades, donde oficiará misas, pronunciará discursos y se reunirá con víctimas y actores del conflicto interno.

El Vaticano fue uno de los facilitadores del fallido diálogo que mantuvieron durante un mes el gobierno venezolano y la oposición. Las conversaciones fracasaron por acusaciones mutuas de incumplimiento de lo pactado.

La oposición exigía un cronograma electoral y la liberación de opositores encarcelados.

Venezuela enfrenta una aguda crisis política y económica. Entre abril y julio fuertes protestas que exigían la salida de Maduro dejaron unos 125 muertos.

En medio de las tensiones, el 4 de agosto se instaló una Asamblea Constituyente chavista, que regirá el país durante dos años con poderes absolutos, aunque es desconocida por una docena de países de la región, Estados Unidos, la Unión Europea y Mercosur.