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Estados Unidos prometió ayer una “masiva respuesta militar” en caso de amenaza norcoreana contra territorio norteamericano o sus aliados, e insistió en la unidad de la comunidad internacional para reclamar la desnuclearización de la península coreana.

“Tenemos numerosas opciones militares (...). Tenemos la capacidad de defendernos y de defender a nuestros aliados Corea del Sur y Japón”, declaró el secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, durante una breve alocución desde la Casa Blanca. Mattis precisó que Estados Unidos no buscaba de ninguna manera “la destrucción total” de Corea del Norte.

El secretario de Defensa añadió que Kim Jong-Un debería prestar atención a la voz unificada del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde “todos los miembros están de acuerdo en la amenaza que supone Corea del Norte” y mantuvieron por unanimidad su compromiso con la desnuclearización de la península coreana.

“No estamos pensando en la destrucción total de un país, Corea del Norte en concreto, pero, como he dicho, tenemos varias opciones”.

“Cualquier amenaza contra Estados Unidos o sus territorios, incluida Guam, o sus aliados, será objeto de una masiva respuesta militar”, advirtió el general Joe Dunford, jefe del estado mayor conjunto de Estados Unidos, quien se hallaba de pie junto a Mattis.

Condena

Donald Trump condenó ayer el “hostil” ensayo nuclear de Corea del Norte, afirmó que el tiempo del “apaciguamiento” finalizó y advirtió a todos los países que hacen “negocios” con Pyongyang.

El mandatario estadounidense, cuyas pasadas advertencias al régimen norcoreano han sido desoídas, dijo en Twitter que “Estados Unidos está considerando, además de otras opciones, detener todo el comercio con todo país que haga negocios con Corea del Norte”.

Trump, que debía reunir en la Casa Blanca a su equipo de seguridad nacional, incluyendo a su secretario de Defensa, Jim Mattis, y varios jefes militares, denunció acciones “muy hostiles y peligrosas para Estados Unidos” por parte de Pyongyang.

La televisión norcoreana llamó el ensayo un “éxito perfecto” y poco antes el Gobierno había difundido imágenes del líder Kim Jong-Un inspeccionando lo que se presentaba como una bomba H (bomba de hidrógeno) capaz de ser instalada sobre el nuevo misil balístico intercontinental con el que cuenta Pyongyang.

La sorpresiva explosión subterránea, que parece haber excedido la magnitud de la bomba atómica de Hiroshima (Japón) y provocó pánico momentáneo en partes de China, fue el sexto y más potente ensayo nuclear de Corea del Norte hasta la fecha.

Las agencias geológicas extranjeras habían detectado inicialmente un temblor sísmico de magnitud 6,3 cerca del principal sitio norcoreano de ensayos nucleares, en Punggye-Ri (noreste). Tokio confirmó poco después que se trataba de un ensayo nuclear.

Corea del Norte nunca ha escondido que sus programas tienen como objetivo poner a punto misiles balísticos intercontinentales capaces de alcanzar el continente estadounidense.