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El huracán Katia se formó este miércoles frente a las costas del estado Veracruz, en el Golfo de México, donde se movía lenta y erráticamente, mientras las autoridades alertaron a la población de las fuertes lluvias previstas en varias zonas.

Se trata del tercer fenómeno ciclónico simultáneo en el Océano Atlántico, junto con el monstruoso huracán Irma de categoría 5 y José, de categoría 1, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, con sede en Miami.

“El día viernes por la noche su centro podría impactar en el estado de Veracruz con un potencial alto de lluvias”, afectando además gran parte del territorio mexicano, declaró Roberto Ramírez, director general de la Comisión Nacional del Agua de México (Conagua).

Los pronósticos de trayectoria indican que el día viernes por la noche su centro podría tocar tierra en Veracruz (este) y seguir por Puebla e Hidalgo (centro).

El Gobierno veracruzano estimó que Katia podría afectar a 195 municipios donde reside casi un millón de personas, al tiempo que pidió a la población estar atenta a posibles evacuaciones en los próximos días.

Se trata del segundo ciclón que ingresa a territorio mexicano por el Océano Atlántico, tras el paso de Franklin a inicios de agosto, y se espera que se debilite a depresión tropical el próximo sábado, según el Servicio Meteorológico Nacional de México.

Irma amenaza la Florida

En tanto, el huracán Irma de categoría 5 rozó el norte de Puerto Rico soplando con vientos de 295 Km/hora, aunque su ojo se mantuvo en las aguas del norte de la isla estadounidense, que padecía el miércoles fuertes lluvias y cortes de electricidad.

El National Weather Service de Puerto Rico alertó de “condiciones muy peligrosas en toda la isla”.

Hacia las 19H00 locales (23H00 GMT), el ojo de Irma pasó a unos 50 Km (30 millas) al norte de Puerto Rico y se movía a 26 Km/hora hacia el oeste, en dirección a República Dominicana en una ruta que la llevará a Florida para el fin de semana, según el Centro Nacional de Huracanes con sede en Miami.


Con la llegada del huracán, cerca de la mitad de la población de Puerto Rico se quedó sin energía y las aguas se salieron del cauce en Río Grande (norte) y Naranjito (centro).

Las autoridades habilitaron 154 refugios para unas 2,000 personas.

Desastre en San Martín

El Aeropuerto Internacional Princesa Juliana de la isla de San Martín, el tercer aeródromo con mayor número de pasajeros del Caribe, resultó devastado por el paso, ayer, del huracán Irma, por las Antillas Menores.

Medios regionales, apoyados por material gráfico, reportaron los graves daños sufridos en la infraestructura, con pasarelas de embarque destrozadas y una pista inutilizada por la acumulación de desperdicios, arena y agua, entre otros desperfectos.

Las autoridades de San Martín habían indicado en un primer balance que los daños son generalizados, con la estación de bomberos de la isla fuertemente afectada, techos arrancados de viviendas por la fuerza de los vientos y un corte de electricidad generalizado desde primeras horas de la mañana.

Las comunicaciones están interrumpidas en gran parte de ese territorio caribeño y no han comenzado los trabajos de reconstrucción de los daños, todavía por cuantificar.

Colas interminables en Miami

Colas interminables en las estaciones de servicio, supermercados con estantes vacíos y escasez de agua: los habitantes de Miami corrían el miércoles para abastecerse ante la llegada del potente huracán Irma, que debe impactar la costa de Florida el fin de semana.

En el norte de la ciudad, policías vigilaban un supermercado para evitar que clientes frustrados se tomaran a golpes. Muchos salían con el carro lleno de agua mineral, pan y otros productos de primera necesidad.

“Solo compré agua, hielo y unos pocos productos secos. Tenemos un generador y nos estamos preparando un poco”, dice Cecily Robinson a la salida de una pequeña tienda que ya se quedó sin agua embotellada.

La llamada del alcalde para que los residentes se aseguraran tres días de provisiones de comida y agua, rápidamente provocó falta de productos.

“Es muy difícil esta vez, no tengo agua, no tengo nada, no tengo pan... la gente está loca, es realmente difícil”, comenta otra compradora, Evelyn Olmedo.

Algunos automovilistas tenían que esperar varias horas para reponer combustible, en tanto las autoridades ordenaron suspender el cobro de peajes en las autopistas para acelerar el tráfico que avanza hacia el norte.

Las autoridades ordenaron la evacuación de los residentes desde el miércoles por la noche en los Cayos, el turístico archipiélago de este estado sureño que Irma debe golpear primero, de acuerdo con los pronósticos del tiempo.

Al menos 25,000 personas ya han abandonado el área, dijo el gobernador de Florida, Rick Scott, quien espera que las partidas aumenten a medida que Irma se acerque.

El alcalde de Miami, Carlos Giménez, aún no ha ordenado la evacuación de zonas costeras densamente pobladas, incluyendo el centro turístico de South Beach, famoso por sus bares, restaurantes y discotecas.

Irma, que no se espera en Florida hasta el sábado, “frenó un poco” su progresión hacia la Costa Atlántica, explicó. “Mañana (jueves) tendremos una imagen más clara”, añadió.

Sin embargo, la Alcaldía ha establecido cuatro centros de acogida en zonas de riesgo, con capacidad para 8,000 personas.

El estado de emergencia también rige en todo el territorio de Florida y se convocó a 1,000 efectivos de la Guardia Nacional. Otros 6,000 miembros del cuerpo deben presentarse antes del viernes por la mañana