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La incertidumbre sobre el impacto de Irma mantiene en una carrera contra el reloj a residentes y turistas de Florida que continúan un éxodo sin precedentes, que empieza desde los Cayos de Florida, en el extremo sur de Estados Unidos, hacia el norte en busca de un refugio seguro.

Miles de automovilistas se han enfrentado esta semana a autopistas atascadas y largas filas para proveerse de gasolina, tras las carreras para salvaguardar de la mejor forma posible sus pertenencias ante la furia de la “catastrófica” Irma, que se prevé llegará este fin de semana al sur de Florida como huracán de categoría mayor.

La cadena CNN ha calculado en 660,000 personas este éxodo, que se presume irá en aumento ante la insistencia del gobernador de Florida, Rick Scott, de continuar las evacuaciones.

La turista colombiana Carolina Cardona emprendió el éxodo la mañana del jueves “alarmada por las noticias, pues no es algo que pase en Colombia”, expresó ayer a Efe.

Irma, considerado el huracán “más peligroso” de la historia en el Atlántico, y un terremoto de magnitud 8.2 registrado en México, el segundo más potente desde el año 2000, azotan en conjunto a un atónito continente americano.

El ciclón, ahora de categoría 4, fue catalogado este viernes por la Organización Meteorológica Mundial como el “más fuerte jamás registrado”, dado que ha sostenido como ningún otro vientos de casi 300 kilómetros por hora (km/h) y ha generado más energía que los ocho ciclones que han afectado previamente la misma zona.

Irma se mantuvo durante varios días como un huracán de categoría 5, la máxima, ha dejado unos 18 muertos y devastó a su paso varias islas del Caribe, entre ellas San Martín y Barbuda.

Los récords de esta formación natural incluyen el sostenimiento durante 37 horas de vientos de 297 km/h, más que lo registrado por el huracán Haiyan, que devastó Filipinas en noviembre de 2013 y mantuvo sus vientos a esa velocidad durante 24 horas.

También superó a Wilma, el huracán que ostentaba hasta ahora el primer puesto, tras causar destrucción a su paso en 2005 por la península mexicana de Yucatán, Cuba y Florida (EE. UU.), y dejar un saldo de 47 muertos y daños por 20,000 millones de dólares.

Según los meteorólogos, Irma ha logrado “con méritos” un espacio destacado en el listado de ciclones que en el siglo XXI han sido considerados como los más destructivos en su andadura por el Caribe.

Cardona dijo que ella, su madre y su hermano tuvieron que interrumpir sus vacaciones en Miami y partir hacia Orlando, en el centro del estado, en donde analizan ahora hacia dónde seguir, con la mente puesta en Tampa (Florida), Savannah (Georgia) o incluso Washington debido a la “incertidumbre de hacia dónde va a pegar”.

“La tormenta es poderosa y mortal. No ignore las órdenes de evacuación”, repitió ayer Scott en una conferencia de prensa. El gobernador aseguró que los 20 millones de residentes del estado “deben estar preparados para evacuar” antes de la llegada del huracán Irma.

El gobernador ofreció además todas las garantías y ayudas para evacuar, entre ellas escoltar los tanques de abastecimiento de gasolina por parte de la Patrulla de Carreteras de Florida.

El sistema ciclónico, que los meteorólogos han descrito como tres veces más grande que el estado, ha logrado persuadir a los floridanos a evacuar ya sea por aire o tierra.

Turistas varados 

La tormenta sorprendió a los turistas, algunos de los cuales se han quedado varados en cruceros y luego en el aeropuerto, y que ahora buscan también refugio.

El Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) incluso está ofreciendo a aquellos pasajeros varados transportarlos a los refugios oficiales, los cuales están llegando pronto a su máxima capacidad a medida que se aproxima Irma.

Incluso los hospitales han ofrecido refugio a las mujeres con embarazo múltiple, con al menos 28 semanas de gestación, quienes estén experimentando alarmas de parto prematuro, entre otros problemas.

Refugio para madres 

El Hospital Jackson Memorial, Jackson North Medical Center y el Jackson South Medical Center, en el sur de Florida, acogerán a las futuras mamás cuatro a seis horas antes de que el huracán toque tierra.

A medida que se acercaban ayer los primeros vientos huracanados, las calles empezaban a vaciarse por completo ante el poco cambio favorable que mostraba el huracán, que ha causado estragos y una veintena de muertes en su recorrido por el Caribe.

“Esta es una tormenta catastrófica que nunca se ha visto en el estado”, ha repetido Scott, quien ayer de nuevo habló telefónicamente con el presidente Donald Trump sobre la ayuda federal que tendrá el estado tras el impacto de Irma.

Trump aprobó el lunes pasado la solicitud de Florida para una declaración de emergencia antes de la llegada de Irma.