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  • AFP

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) inicia hoy con foros académicos la asamblea que celebra su 50 aniversario en la ciudad colombiana de Medellín, rodeada de un panorama de preocupación regional por los avances de la crisis económica mundial. Según los organizadores, más de 5.000 personas, entre delegados y asistentes se acreditaron para asistir a la asamblea, que se desarrollará en el centro de convenciones de Medellín, a 400 kilómetros al noroeste de Bogotá.

Aunque el BID realiza cada año su asamblea de Gobernadores, nombre que se da a los ministros de Hacienda y de Finanzas de los 48 países miembros del organismo multilateral, la crisis financiera internacional que ya afecta a la región hace de esta una cita especial. Desde su creación en 1959, para coadyuvar en el desarrollo de los países de la región mediante créditos o donaciones, el BID ha aprobado proyectos por un monto de 168.000 millones de dólares, movilizando más de 375.000 millones en inversiones.

De las 48 naciones que integran el BID, 26 pertenecen a América Latina y El Caribe, y son denominados países prestatarios, es decir receptores de la ayuda financiera que proviene de los otros 22, no prestatarios. La Asamblea arrancó hoy con una serie de foros y conversatorios sobre temas de interés regional.

Mañana el centro de la atención de los participantes estará dirigido al análisis que un grupo de expertos hará sobre las políticas económicas y sociales que deben impulsarse en tiempos turbulentos para enfrentar la crisis. El mismo día el ex mandatario estadounidense Bill Clinton y el presidente del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno, debatirán acerca de la coyuntura internacional que en la región no será tan grave como en otras zonas del mundo, según analistas y funcionarios.

Bill Clinton debatirá en esta cumbre
Oficialmente la reunión de Gobernadores comenzará el domingo, cuando los representantes de los países miembros aborden la discusión de la situación regional frente a la crisis, y China haga su ingreso oficial como miembro del organismo multilateral. Para garantizar el desarrollo de la asamblea en Medellín -segunda ciudad en importancia de Colombia-, y escenario hace dos décadas de una violenta confrontación entre la fuerza pública y los carteles narcotraficantes, las autoridades pusieron en marcha desde hace una semana una compleja operación de seguridad.

En desarrollo de ese plan, a cargo de la policía, el ejército y los servicios de seguridad, el gobierno del presidente Alvaro Uribe reforzó con al menos 4.500 hombres la capital del departamento de Antioquia. La policía destinó diez grupos élite de expertos en antiexplosivos y lucha antiterrorista, y desplazó a Medellín grupos antimotines, tiradores y observadores de alta precisión, así como guías caninos expertos en detectar explosivos y grupos de carabineros.