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El presidente estadounidense, Barack Obama, prometió ayer viernes barrer a los terroristas de sus refugios en Pakistán, y advirtió que Al Qaida está planeando nuevos ataques, al dar a conocer la nueva estrategia de Estados Unidos para la guerra en Afganistán.

Obama advirtió que las conflictivas regiones fronterizas de Pakistán son “el lugar más peligroso del mundo” para los norteamericanos, y describió a la red Al Qaida como un “cáncer” que podría devorar a Pakistán, a más de siete años de los ataques del 11 de septiembre.

La estrategia sitúa la estabilización de Pakistán en el centro del nuevo enfoque norteamericano para pelear el continuo y sangriento combate contra Al Qaida, el cual Obama dijo que fue descuidado durante el desvío de Estados Unidos hacia Irak.

El mandatario también llamó a los aliados de Estados Unidos a unirse en un nuevo esfuerzo civil para la estabilidad de Afganistán, y advirtió que no haría “la vista gorda” a la corrupción del gobierno afgano, la cual dijo que socava la confianza en sus dirigentes.

“La situación es cada vez más peligrosa. Hace más de siete años que los talibanes fueron derrocados, pero la guerra continúa y los insurgentes controlan partes de Afganistán y Pakistán”, dijo Obama.

El lugar más peligroso del mundo

“Al Qaida y sus aliados, los terroristas que planearon y apoyaron los ataques del 11 de septiembre, están en Pakistán y Afganistán”, insistió.

“Numerosos informes de inteligencia han advertido que Al Qaida está planeando activamente ataques contra el territorio de Estados Unidos desde sus refugios en Pakistán”, agregó el mandatario, señalando que “para el pueblo estadounidense, esta región fronteriza se ha convertido en el lugar más peligroso del mundo”.

“Los ataques contra nuestras tropas, nuestros aliados de la OTAN y el gobierno afgano han aumentado progresivamente. Y lo más doloroso es que 2008 fue el año más letal de la guerra para las fuerzas estadounidenses”.

Advirtió que “la seguridad de los pueblos en todo el mundo está en juego”, Obama también anunció planes previamente filtrados para enviar 4,000 efectivos adicionales a fin de entrenar al ejército afgano, además de los 17,000 uniformados cuya movilización ya fue autorizada en desafío a los críticos que han advertido sobre un eventual atolladero.

“Quiero que el pueblo estadounidense entienda que tenemos un objetivo claro y centrado: desbaratar, desmantelar y derrotar a Al Qaida en Pakistán y en Afganistán, y prevenir su regreso a esos dos países en el futuro”, afirmó.

“Ese es el objetivo que se debe alcanzar. Esa es una causa que no puede ser más justa. Y a los terroristas que nos enfrentan, mi mensaje es el mismo: los vamos a vencer”.

Buscan suavizar situación

En tanto, colaboradores de Obama acusaron a la Administración del ex presidente George W. Bush de haber dejado la política estadounidense hacia los dos países “a la deriva”, y señalaron que se acercarían a China, India e incluso el enemigo Irán para suavizar la situación.

Tras la presentación de Obama, Afganistán y Pakistán celebraron por intermedio de sus embajadores en Washington la nueva estrategia para derrotar al terrorismo en ambos países.

El embajador afgano Said Jawad aseguró que Kabul estaba “muy reconocido” al gobierno norteamericano por esta “nueva estrategia hacia la victoria”.

“El gobierno afgano se compromete a trabajar con Estados Unidos y nuestros aliados para hacer funcionar esta estrategia”, declaró.

Su colega paquistaní, Husain Haqqani, calificó el reexamen de la política estadounidense en la región como de “signo extraordinariamente positivo”.