•   Beirut, Líbano  |
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  • AFP

El convoy de yihadistas y civiles bloqueado desde fines de agosto en el desierto sirio logró alcanzar "una zona controlada por el Estado Islámico en la provincia de Deir Ezzor", anunció este miércoles el Observatorio sirio de derechos humanos (OSDH).

Las fuerzas de la coalición internacional que lucha contra el grupo Estado Islámico había bombardeando la ruta y un puente para bloquear el convoy compuesto por 150 a 200 yihadistas y 150 a 200 civiles presentados como miembros de sus familias, justo antes de su llegada a la frontera iraquí.

Habían sido expulsados de la frontera líbano-siria tras un acuerdo negociado entre el Hezbolá libanés, aliado del régimen de Bashar Al Aasad y el EI, ambos considerados "terroristas" por Estados Unidos.

La evacuación de los combatientes del EI intervino al término de una semana de combates entre yihadistas y el ejército libanés del lado libanés de la frontera, y yihadistas, el hezbolá chiíta y el ejército sirio, del lado sirio.

"La operación ha terminado, el convoy del EI llegó a la provincia de Deir Ezzor", confirmó una fuente local a la AFP.

El OSDH precisó que el convoy había podido reanudar su marcha "tras la decisión de la coalición de poner fin a su vigilancia del convoy" y la liberación por el EI de un combatiente del Hezbolá.

Esa liberación fue confirmada por el canal de comunicación con el Hezbolá.

Desde su partida, los drones de la coalición anti-EI vigilaban el convoy y habían realizado bombardeos aéreos, matando a unos 85 combatientes del EI, al tomar como blanco a "vehículos que buscaban facilitar el desplazamiento de los combatientes del EI hacia la zona fronteriza iraquí".

Un dron había mantenido su vigilancia hasta que las fuerzas del régimen sirio cortaron camino al convoy.

"Desde el comienzo de este asunto el 29 de agosto, hicimos pesar la responsabilidad de los autobuses y de sus pasajeros sobre el régimen sirio, que negoció con el Hezbolá libanés un acuerdo para trasladar a los terroristas del EI hacia Irak", había declarado el general Jon Braga, jefe de las operaciones de la coalición.