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En su arrasador paso por las Antillas Menores y las Islas Vírgenes estadounidense, oscilando entre las categorías 4 y 5 la mayor parte del tiempo, María ha dejado 10 muertos en total y la pequeña isla de Dominica destruida e incomunicada.

Rebajado a categoría 3 de la escala Saffir-Simpson (de máximo 5), su ojo rozaba ayer la costa norte de República Dominicana antes de adentrarse en el Atlántico Norte. 
Puerto Rico quedó “absolutamente arrasado” tras el pasaje del huracán María, dijo el presidente estadounidense Donald Trump ayer sobre este territorio de Estados Unidos en el Caribe, ya asediado por graves problemas económicos.

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“Puerto Rico está absolutamente arrasado”, afirmó el mandatario estadounidense a periodistas al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. “Puerto Rico está muy, muy, muy golpeado”.“La red eléctrica está destruida”, añadió.

Trump declaró más temprano a Puerto Rico como una zona de “gran desastre”, una declaración que permite liberar fondos federales para atender la devastación que dejó la víspera María al impactar como potente huracán en esta isla de unos 3.5 millones de habitantes.

Para el servicio federal de emergencias FEMA, la declaración de emergencia pone un límite de 5 millones de dólares a la ayuda federal, mientras la declaración de desastre carece de límite.

La asistencia puede incluir subsidios para albergues temporales y reparaciones de hogares, préstamos de bajo costo para cubrir pérdidas de propiedades que no estaban aseguradas y otros programas para ayudar a los individuos y empresarios a recuperarse de los efectos del desastre.

Área turística destruida

Reportes provenientes de la isla indica que  la zona de Ocean Park, parte del área turística de San Juan, está completamente bajo agua. Residentes en los segundos niveles de sus casas contemplaban la inundación mientras otros, en botes y kayaks, verificaban que sus vecinos estuvieran bien.

Varias tiendas del área han sido saqueadas y no se ve mucha presencia policial, aunque la gobernación ha informado de una decena de arrestos.

“No puedo creer que después de que hemos ayudado a la gente de otras islas después del huracán Irma, ahora tenemos que lidiar con saqueos aquí”, refirió a la AFP Alex García, uno de los residentes del área que llevaba agua a los atrapados.

 El tráfico en las zonas transitables estaba entorpecido por árboles, escombros y planchas de zinc que salieron volando con los vientos y que los propios civiles intentaban remover.

El gobierno declaró toque de queda de 18H00 a 06H00 locales hasta el sábado.

La peor experiencia 

Un hombre falleció el miércoles en Bayamón (norte), por el golpe de un tablón que salió volando, confirmó a la AFP Yennifer Álvarez, portavoz de la casa de gobierno.

“Esta es absolutamente la peor experiencia que hemos tenido con un huracán”, dijo a la AFP Kim Neis, una estadounidense que ha vivido en la isla 30 años. “Ninguno de los anteriores fue tan intenso como este”.

Durante la noche, decenas de familias fueron rescatadas en un suburbio de la capital San Juan, informó la gobernación. El lago Levittown se desbordó y algunos además habían perdido los techos de sus viviendas.

Una residente de esta municipalidad, Toa Baja, publicó un video que mostraba el agua llegando hasta el segundo piso de su edificio. “Estamos pillados, Dios nos cuide, no podemos hacer nada”, expresó la mujer sin identificarse. “Mira cómo el agua se mete con olas”.

El gobernador, Ricardo Rosselló, había dicho la noche del miércoles que “hay mucho daño a las infraestructuras, el sistema de telecomunicaciones está parcialmente caído, la infraestructura de energía está completamente caída”.

El servicio eléctrico puertorriqueño ya había demostrado fragilidades con el paso del huracán Irma hace dos semanas y aún faltaba restablecer la electricidad a 50,000 abonados.

“Nuestra vida como la conocíamos cambió”, confió entre lágrimas la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruza, a un grupo de periodistas el miércoles.

Inundacionesen República Dominicana

El huracán María, de categoría 3, se alejó ayer de República Dominicana tras castigar la costa noreste del país con vientos huracanados, intensas lluvias y fuerte oleaje que han provocado inundaciones en varios puntos del país.

El ojo del huracán, que se aproximó la madrugada  de ayer al país a unos 100 kilómetros al noreste de la turística localidad de Punta Cana, se ubicó a unos 185 kilómetros al noreste de Puerto Plata a las 17.00 GMT tras recorrer en paralelo la costa norte.

Este ciclón, que ha dejado al menos un desaparecido en República Dominicana, se mueve a 15 kilómetros por hora en dirección noroeste, lo que le aleja paulatinamente de la isla La Española y lo encamina hacia el archipiélago de Turcas y Caicos y posteriormente al este de Bahamas, informó ayer el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

A su paso por la costa noreste del país, las fuertes lluvias y el viento, con ráfagas que han superado los 110 kilómetros por hora, han ocasionado la voladura de techos de viviendas, el derribo de árboles y postes del tendido eléctrico, que han dejado sin electricidad solo en el norte a más de 300,000 dominicanos.

María ha provocado el desplazamiento de más de 14,000 personas, ha afectado 1,286 viviendas y 1 puente, mientras que mantiene 15 localidades incomunicadas, de acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), que mantiene 23 provincias en alerta roja (máxima), 4 en amarilla (intermedia) y 5 en verde (mínima).

Hasta ahora, las lluvias más intensas se han registrado en Punta Cana y otros puntos del este, así como en Samaná, y Santiago, la segunda ciudad del país.

En la localidad de Higuey, en la provincia de La Altagracia, el desbordamiento de un río ha inundado varias calles en el barrio de La Florida, según pudo constatar Efe.