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Contra el reloj y el cansancio, las tareas de rescate y ayuda continuaban ayer en Ciudad de México tras el poderoso sismo de magnitud 7.1 del martes, cuando suman al menos 272 muertos y mermaba la esperanza de encontrar sobrevivientes.

A la incertidumbre por los eventuales sobrevivientes, se suma el agotamiento de muchos de los miles de voluntarios que saltaron a las calles desde que estalló la emergencia, al mediodía del martes.

En la capital se reportan decenas de personas desaparecidas que se teme están en la cuarentena de edificios que colapsaron, y donde se concentran los esfuerzos de rescate este jueves.

En el céntrico barrio Roma, los rescatistas batallan en su intento de hallar a por lo menos 23 desaparecidos en lo que fue un edificio de siete pisos y ahora es una montaña de ruinas.

Los equipos de socorro han sacado a 28 personas de los escombros de esa edificación vivas hasta ahora, según las listas que ellos mismos publican.

Aaron Flores, 30 años, observa las tareas de rescate. Ahí está su hermana Karen y su amigo Paulino Estrada, quien pudo comunicarse por videollamada y un mensaje con sus familiares.
“Nos sentimos consternados  y desesperados porque no hemos tenido señales” de Karen, dice Aaron.

Armando Albarrán, de 49 años, confía en que su sobrina Karina, de 30, esté viva en lo que era el cuarto piso.

“Hay indicios de que todavía hay gente ahí. Al parecer ella está con vida por lo que nos informan. Y pues la verdad seguimos aquí en pie”, dijo a la AFP.

La niña que no existió

En medio del caos y luego de que por más de 30 horas el foco mediático fue el rescate de una supuesta niña en los restos de la escuela privada Enrique Rébsamen, en el sur de la ciudad, la secretaría de Marina informó este jueves que la menor nunca existió, aunque sí detectan que aún hay una persona adulta con vida.

“Nunca tuvimos conocimiento” de la versión de la niña sepultada, dijo a la prensa el subsecretario de Marina de México, Ángel Sarmiento.

Pero el almirante José Luis Vergara, el jefe del rescate y la fuente de información en la zona, reconoció que sí tuvo de rescatistas el reporte de esta menor. “No hay ningún dolo en dar esta información, puede haber errores, estamos en crisis”, dijo Vergara al canal Televisa.

“Estaba completamente segura de que había una niña bajo los escombros. Estuve llevando sales y tanques de oxígenos hasta el punto exacto donde los topos decían que estaba bajo los escombros”, dice a la AFP Aracely Suárez, universitaria de 23 años que ya resiente el cansancio de más de dos días de voluntariado.

En el sismo del 19 de septiembre de 1985, que dejó más de 10,000 muertos, se presentó el caso similar de “Monchito”, un niño que habría estado atrapado con su abuelo durante 20 días en los escombros de una vivienda. Solo se encontró el cuerpo del anciano, jamás se confirmó la existencia del menor.

En la escuela fueron rescatados con vida 11 menores y una maestra, pero murieron 19 niños y 6 adultos. 

El último cuerpo que se rescató fue en la madrugada, y corresponde a una maestra de 58 años que laboraba en el plantel.

Continuaba el rescate del adulto atrapado.

Derrotar al cansancio 

La otra batalla es contra el cansancio. En el Parque México del barrio Condesa, la bella arquitectura de inicios del siglo XX contrasta con el ajetreo y las pilas de alimentos acumuladas en un improvisado centro de acopio.