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  • AFP

La guerrilla colombiana de las FARC renunció a su exigencia de pedir la desmilitarización de un territorio para negociar allí un canje de 22 rehenes por rebeldes presos, en momentos en que el presidente Alvaro Uribe endureció su discurso y reiteró que no negociará con ese grupo. "Estamos listos para el canje de prisioneros de guerra y en disposición de no hacer del lugar de diálogo un obstáculo insalvable, privilegiando la libertad de los prisioneros en poder de las partes contendientes", señaló la comunicación del Secretariado -mando central- de las FARC.

En la comunicación, dirigida a la senadora opositora Piedad Córdoba, los rebeldes piden "garantías efectivas" para los tres jefes insurgentes designados por ellos para negociar el canje: Pablo Catatumbo, Carlos Antonio Lozada y Fabián Ramírez, que permanecen libres, en campamentos rebeldes. Ayer, Uribe expresó que no dialogaría con las FARC aduciendo una "ofensiva terrorista" de la guerrilla esta semana contra la población civil, -que dejó una veintena de policías y soldados muertos- a propósito de cumplirse el primer aniversario de la muerte de su fundador, Manuel Marulanda 'Tirofijo'.

"¿Qué diálogo puede haber con estos bandidos que se lucen poniendo explosivos en la vecindad de las escuelas y en el camino de los niños? El diálogo es con la democracia. El diálogo no es con los terroristas, indicó Uribe en un acto político en Bogotá. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) pedían en el pasado la desmilitarización de los poblados de Florida y Pradera, en el departamento del Valle del Cauca, como condición para negociar el canje de rehenes por guerrilleros presos, a lo que el gobierno se opuso.

Iban a pasar cargamento de cocaína
Según el gobierno, con la exigencia de desmilitarizar esta región montañosa del suroeste del país, las FARC pretendían pasar por allí un gran cargamento de cocaína, fusiles, víveres para sus filas y a varios de los secuestrados en su poder. La carta es la respuesta de las FARC a 'Colombianos por la Paz', un grupo de personalidades liderado por Córdoba, que instaron a los rebeldes a abandonar la práctica del secuestro como condición para iniciar unas conversaciones con miras al acuerdo humanitario.

"Nos piden regresar al tema de las retenciones económicas (...) Hemos consultado con todas nuestras estructuras político-militares y podemos informar, que a la fecha, bajo responsabilidad de las FARC, sólo existen nueve retenidos", señalaron las FARC en su respuesta a 'Colombianos por la Paz'. Los rebeldes se comprometieron a entregar "cuando tengamos condiciones propicias", según dijeron, pruebas de supervivencia de los 22 militares y soldados que mantienen secuestrados y revelar el lugar donde reposan los restos del mayor del Ejército, Ernesto Guevara, muerto en cautiverio.

A cambio, piden una veeduría internacional para las conversaciones encaminadas al canje y exigen al gobierno "la entrega a sus familiares de los cadáveres de los comandantes Raúl Reyes -abatido en marzo en Ecuador- e Iván Ríos -muerto por uno de sus escoltas a cambio de una recompensa. En febrero, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hizo entrega a 'Colombianos por la Paz' y al Comité Internacional de la Cruza Roja, CICR, de tres agentes de la policía, un soldado y dos políticos, rehenes desde hace más de seis años. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con unos 7.000 combatientes según el gobierno, constituyen la más numerosa y antigua de las guerrillas que actúan en Colombia.