• |
  • |
  • AFP
Benjamin Netanyahu, líder de la derecha, se convirtió hoy en el nuevo primer ministro de Israel, y se comprometió ante el Parlamento a negociar la paz con los palestinos, aunque sin mencionar el Estado independiente al que aspiran. El gabinete, muy marcado a la derecha pese a la participación de ministros laboristas, ha suscitado inquietudes en la comunidad internacional, que teme que el nuevo equipo dé el tiro de gracia a un proceso de paz estancado e incluso intensifique la colonización.

En la sesión de investidura en el Parlamento unicameral, 69 de los 120 diputados israelíes apoyaron el gabinete surgido de las legislativas del 10 de febrero. Justo después tomaron juramento los ministros, empezando por Netanyahu. El gobierno de coalición, que suma treinta ministros, es el más amplio de la historia de Israel.

Una de las carteras clave, la de Relaciones Exteriores, es para el ultraderechista Avigdor Lieberman, líder del partido Israel Beitenu y conocido por sus declaraciones anti árabes. En su discurso de investidura, el nuevo jefe del gobierno, de 59 años, que ya fue primer ministro entre 1996 y 1999, agitó el espectro de la amenaza nuclear iraní y propuso a los palestinos autogobernarse, sin precisar cómo podrán hacerlo.

"Yo digo a los dirigentes de la Autoridad Palestina: si realmente quieren la paz, es posible alcanzar la paz. El gobierno, bajo mi dirección, actuará para alcanzar la paz a tres niveles: económico, político y de seguridad", declaró. Netanyahu afirmó que en el marco de un "acuerdo definitivo", los palestinos "dispondrán de todos los derechos para gobernarse ellos mismos, salvo aquellos susceptibles de constituir un peligro para la seguridad y la existencia del Estado de Israel".

No contempla una Palestina independiente
En la presentación del gabinete en la cámara, Netanyahu evitó hablar de un Estado palestino independiente, idea que no figura en el programa de su gobierno. "Estas declaraciones son un inicio que no es alentador, de la parte de este gobierno", reaccionó Nabil Abu Rudeina, portavoz del presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abas. "La administración estadounidense tiene que presionar al gobierno de Netanyahu para que se atenga a los fundamentos del proceso de paz, es decir la paz a cambio de tierra. Esto significa la restitución de todos los territorios palestinos ocupados en 1967, Jerusalén Este incluido", añadió el portavoz.

En Gaza, un responsable del movimiento islamista Hamas, Mushir Al Masri, afirmó que Netanyahu "debe darse cuenta de que no tiene más opción que reconocer los derechos del pueblo palestino, aceptar una retirada total de los territorios ocupados y el regreso de los refugiados".

Netanyahu también atacó virulentamente a Irán, advirtiendo de la posibilidad de que ese "régimen radical" se dote del arma atómica. "El pueblo judío ha aprendido las lecciones (del Holocausto), no puede bajar la cabeza ante dictadores que amenazan con destruirlo. Al contrario de lo que ocurrió en el siglo pasado, hoy día tenemos los medios de defendernos", expresó.