•   Quito, Ecuador  |
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  • EFE

Grupos católicos de Ecuador efectuaron hoy nutridas marchas en varias ciudades del país, en lo que consideraron defensa de la familia, de los "valores morales" y contra una iniciativa legal sobre educación de género, que se ha empezado a discutir en la Asamblea Nacional (Parlamento).

Una multitud se congregó hoy en varias calles del casco colonial de Quito en una manifestación en la que reclamaron el derecho de los padres a educar a sus hijos en los valores morales de la iglesia católica.

José Vaquero, un misionero católico que participó en la manifestación, dijo que la multitudinaria marcha es una demostración de que "lo primero es la familia".

"La libertad tiene que ser absoluta y los padres tenemos que mantener esa libertad para educar a nuestros hijos conforme a nuestros principios", añadió Vaquero al enfatizar en que "nadie puede meterse con nuestros hijos" porque "eso es patrimonio exclusivo de la familia".

La manifestación, que recorrió varias de las principales calles de la capital, llegó a la Plaza de la Independencia, donde se congregaron las decenas de miles de manifestantes, la mayoría de ellos vestidos de blanco.

"Con mis hijos no te metas", rezaban muchas de las pancartas de la manifestación opuestas a una discusión que ha empezado a darse en la Asamblea Nacional sobre violencia de género que también incluye la visión de los colectivos de diversidad sexual.

"A mis hijos los educo yo", gritaban los manifestantes quienes exigían el derecho a que los niños deban ser "educados por papá y mamá".

La multitudinaria manifestación que concluyó en la Plaza de la Independencia, frente al Palacio de Gobierno, también formuló un llamamiento al Ejecutivo para que se respete la educación en los valores católicos.

Las concentraciones masivas de personas también se sucedieron en otras ciudades como Guayaquil, donde la multitud copó las calles del centro de al urbe porteña.

La medida es respaldada por la Iglesia católica y responde a la preocupación que ha generado la discusión en el Parlamento sobre la educación de género, derechos de las minorías y reconocimiento de orientaciones sexuales en la Ley de violencia y género.