•   Los Ángeles, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El balance de fallecidos en California subió a 35 el sábado, mientras los bomberos trataban de controlar las llamas que forzaron la evacuación de 100,000 personas. Unos 865 km2 de áreas residenciales, bosques y otras propiedades fueron arrasadas por el fuego desde el domingo pasado en la llamada región del vino de este estado de la costa oeste de Estados Unidos, informó el cuerpo de bomberos CalFire.

"Estos incendios han sido extremadamente destructivos con un estimado de 5,700 estructuras destruidas. Mientras equipos de rescate continúan en la búsqueda de desaparecidos, el balance de fallecidos subió a 35", indicó CalFire en un comunicado.

El pronóstico ayer era que aumente el fuego debido a la intensidad del viento, que debe bajar solo en la noche.

Varias iglesias fueron usadas como albergues para alojar a quienes perdieron sus casas y como lugar de descanso de los 10,000 bomberos que combaten las llamas, indicó el diario Sacramento Bee.

Los bomberos han avanzado para controlar los devastadores incendios del norte de California (EE. UU.), que ya figuran entre los más trágicos en la historia del estado, mientras se teme que aumente la lista de muertos cuando se explore en profundidad el terreno arrasado por las llamas.

De acuerdo con los últimos datos ofrecidos hoy por el Departamento Forestal y de Protección contra Incendios de California, alrededor de 86,000 hectáreas han sido arrasadas por las llamadas desde el pasado domingo en unas tierras que son mundialmente conocidas por sus viñedos.

Quince focos continúan activos, una cifra menor que la de los últimos días, pero que también se explica porque algunos fuegos se han unido y ahora se combaten como un único incidente.

Este es el caso del fuego Nuns, que aglutina a varios incendios previos, que en total ha destruido casi 18,000 hectáreas en el condado de Sonoma y que, por ahora, solo está contenido en un 5%.

El incendio más grande es el de Atlas —activo en los condados de Napa y Solano— donde ha arrasado 19,500 hectáreas, pero que los bomberos han logrado controlar al 25%.

Uno de los fuegos que ha causado más preocupación es el de Tubbs, contenido al 25% tras calcinar 14,000 hectáreas en Sonoma y Napa después de provocar, al menos, la muerte de 17 personas.

En una rueda de prensa, el director de la Oficina de Servicios de Emergencia del gobernador de California, Mark Ghilarducci, afirmó ayer que la situación no está "ni siquiera cerca" de solucionarse, pero subrayó los "grandes progresos" obtenidos en las últimas horas.

"Sabemos que nuestras vidas han cambiado para siempre por estos sucesos. Esto es difícil. Estamos comprometidos para usar cualquier recurso disponible para ayudaros, para ayudar a las comunidades y para ayudar a nuestros servicios de intervención inmediata para mitigar esta situación", dijo en un apartado de su intervención referido directamente a los afectados por los incendios.

Las autoridades explicaron que están recibiendo el apoyo adicional de cientos de bomberos de otros estados, como Nevada, Oregón o Washington, que se han desplazado hasta el norte de California para ayudar en las labores de extinción.