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  • EFE

El papa Francisco advirtió hoy que visión social "a menudo narcisista" margina a los discapacitados, en la audiencia que mantuvo con los participantes de un congreso sobre la atención del catecismo hacia estas personas.

"Una visión a menudo narcisista y utilitarista lleva lamentablemente a no pocos a considerar marginales a las personas con discapacidad, sin ver en ellos la múltiple riqueza humana y espiritual", dijo el pontífice.

En su opinión, una de las pruebas de este visión social es "la tendencia eugenésica a suprimir a los bebés que van a nacer y que presentan cualquier forma de imperfección".

"En realidad todos conocemos a muchas personas que, con su fragilidad, también grave, han encontrado, aunque con esfuerzo, la vía de una vida buena y rica de significado", subrayó el papa.

Y agregó: "¡Por otra parte conocemos a personas aparentemente perfectas y desesperadas".

El papa argentino realizó esta reflexión durante el encuentro que mantuvo este sábado en el Palacio Apostólico con los participantes del congreso "Catequesis y personas con discapacidad: una atención necesaria en la vida cotidiana de la Iglesia".

Ante ellos Francisco defendió que es "un peligro creerse invulnerables" y rememoró a una joven que conoció en su reciente viaje a Colombia, el pasado septiembre, y que dijo que "la vulnerabilidad pertenece a la esencia del ser humano".

"La respuesta es el amor: no el falso, almibarado y piadoso, sino el verdadero, concreto y respetuoso. En la medida en que se es amado y acogido, incluido en la comunidad y acompañado a mirar el futuro con confianza, se desarrolla el verdadero recorrido de la vida y se hace experiencia de la felicidad duradera", indicó.

El papa afirmó que "la Iglesia no puede ser afónica" en la defensa de las personas con discapacidad y defendió que "su cercanía a las familias ayuda a superar la soledad que con frecuencia corren el riesgo de sufrir por falta de atención y apoyo".

"No pueden faltar en la comunidad las palabras y sobre todo los gestos para encontrar y acoger a los discapacitados", dijo, para instar después a "aprender a superar el desagrado y el miedo que a veces pueden sentirse hacia las personas con discapacidad".

Y concluyó su discurso expresando su deseo de que cada vez más sean los discapacitados que ejerzan de catequistas en las comunidades católicas, "también con su testimonio para transmitir la fe de modo más eficaz".