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Tras la toma de la ciudad siria Raqa, "el fin del califato del (grupo yihadista) Estado Islámico está a la vista", estimó este sábado en un comunicado el presidente estadounidense Donald Trump.

Esta victoria de la alianza dominada por los kurdos, aliados de Washington, anuncia una "nueva fase" en Siria, añadió el mandatario.

"Con la liberación de la capital del Estado Islámico y la gran mayoría de su territorio, el fin del califato del Estado Islámico está a la vista", escribió el presidente.

"Vamos a transitar rápidamente a una nueva fase en la cual apoyaremos a las fuerzas locales de seguridad, haremos caer la violencia en Siria y crearemos las condiciones para una paz duradera, para que los terroristas no puedan volver para amenazar nuestra seguridad colectiva", dijo Trump.

La conquista de Raqa, la ex "capital" del EI en Siria, es la última victoria hasta la fecha de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una alianza antiyihadista dominada por los kurdos que cuenta con el apoyo aéreo de Estados Unidos.

Desde 2015 las FDS fueron expulsando al EI de varias regiones, imponiéndose como una fuerza ineludible en la lucha contra la organización yihadista.

Pero si los estadounidenses se retiran ahora que el "califato" autoproclamado del EI se derrumba, esas fuerzas podrían acercarse al régimen de Bashar Al Asad y a Rusia, en un país dividido por la guerra.

Consecuencias

Raqa, exbastión sirio del grupo Estado Islámico (EI), está ahora en manos de una alianza dominada por los kurdos, aliados de Washington pero que podrían acabar acercándose al régimen de Bashar Al Asad y a Rusia, en un país dividido por la guerra.

¿Acercamiento entre kurdos y el régimen?

La conquista de Raqa, la ex "capital" del EI en Siria, es la última victoria hasta la fecha de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una alianza antiyihadista que cuenta con el apoyo aéreo de Estados Unidos.

Combatientes de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD) vigilan cerca de rotonda Al Na'im en el centro de Al Raqa (Siria). EFE/ENDDesde 2015 las FDS fueron expulsando al EI de varias regiones, imponiéndose como una fuerza ineludible en la lucha contra la organización yihadista.

Pero ahora que el "califato" autoproclamado del EI se derrumba, Estados Unidos podría desvincularse de Siria y las FDS, quedar aisladas, según los analistas.

"Si los estadounidenses se van, las FDS serán vulnerables", explica a la AFP Aaron Stein, investigador del centro de reflexión Atlantic Council.

En este caso, los kurdos, según los expertos, podrían convivir con el régimen de Bashar al Asad (respaldado por Rusia), que antes los trataba con desconfianza.

Aprovechando en 2012 la retirada del ejército sirio (demasiado ocupado en combatir a la rebelión en otras zonas), los kurdos establecieron una administración semiautónoma en las regiones del norte de Siria, fronterizas con Turquía.

Su anuncio de una "región federal" en 2016 y la celebración de sus primeras "elecciones" enfurecieron al régimen, que hoy quiere recuperar el territorio perdido desde 2011.

Si "Estados Unidos retira sus tropas rápidamente, en seis meses, los kurdos (...) tendrán que acercarse a Damasco", afirma Fabrice Balanche, analista de la Hoover Institution de la Universidad de Stanford.

Aaron Stein coincide con él y estima que "las FDS están bien situadas para negociar con el régimen".